Un farmacéutico de Urda relata el rescate tras la colisión de dos trenes de Alta Velocidad que deja al menos 68 muertos
Testimonios desde Urda tras la colisión de dos trenes de Alta Velocidad en Toledo, con al menos 68 víctimas mortales y una intensa respuesta vecinal.
Un farmacéutico de Urda, localidad toledana de poco más de 2.400 habitantes, describe como un «amasijo de hierros lleno de cadáveres» los trenes tras la colisión de dos convoyes de Alta Velocidad registrada este martes, un siniestro que ha causado al menos 68 víctimas mortales. Antonio García fue de los primeros en llegar al lugar y relata que, pese a que al principio no se distinguían víctimas, los heridos eran cada vez más graves a medida que avanzaba.
Según su testimonio, en la cabina del tren que impactó contra el último vagón del otro convoy había personas moribundas que movían la mano pidiendo ayuda. Lo que más le impresionó, afirma, fue el silencio: nadie gritaba. Recuerda también a un joven que, sin un brazo, repetía la palabra «ambulancia» mientras el farmacéutico intentaba asistirlo.
El municipio entero se ha volcado en la atención a los afectados. Los heridos fueron atendidos primero en el pabellón polideportivo, donde se hizo el triaje, y después en el pabellón del colegio del Santo Cristo, que funciona como centro de recepción de familiares de viajeros que aún siguen desaparecidos. Voluntarios de Protección Civil, policías locales de municipios cercanos, médicos forenses, psicólogos, sanitarios y efectivos de la Cruz Roja participan en las labores de asistencia.
Vecinos como Ángel Sánchez, de 65 años, relatan que acudieron a la zona del accidente en cuanto escucharon el estruendo, y que estuvieron horas abriendo paso con palas, retirando piedras y llevando agua y víveres. El párroco José Miguel Fernández, que llegó hacia las 11:30, describe desolación y tristeza, y explica que buena parte de su labor consistió en consolar a las familias. Según relata, los propios vecinos trasladaron a heridos en sus coches particulares hasta la localidad.
El portavoz de Cruz Roja Española, Daniel Losada, explica que la respuesta se ha organizado en dos frentes: el sanitario, en apoyo al servicio de la Junta de Castilla-La Mancha, con evacuaciones a los centros de salud de Consuegra y Madridejos, y el de apoyo psicosocial, dirigido a los supervivientes y a sus familiares. Losada advierte de que localizar a los hospitalizados no es sencillo, ya que muchos teléfonos móviles pudieron quedarse en los vagones o sin batería.
Aunque el suceso ocurrió en la provincia de Toledo, esta noticia interesa a los lectores gaditanos por tratarse de un viaje hacia el sur que quedó truncado, con víctimas que procedían de Madrid, Córdoba y Sevilla, y que afecta a una línea que conecta con Andalucía.
Información elaborada a partir de Diario de Cádiz.