Pactos PP-PSOE en municipios pequeños: Cartagena, el caso de la gran coalición de la anterior legislatura
Municipios donde PP y PSOE gobiernan juntos, con Cartagena como precedente de gran coalición en la legislatura anterior y el contexto de polarización nacional.
Pese a la creciente polarización entre PP y PSOE en la política nacional, la política municipal conserva algunas excepciones en las que ambos partidos gobiernan juntos. El caso más destacado es el de Teror (Gran Canaria), un municipio de algo más de 13.000 habitantes donde ambas formaciones han encadenado en esta legislatura su segundo acuerdo de coalición, repartiéndose la alcaldía durante dos años cada uno sin alterar la composición de las concejalías, según recoge La Opinión de Murcia.
El texto señala que una docena de ayuntamientos pequeños han seguido una fórmula similar tras las últimas elecciones municipales, aunque no todos han cumplido el compromiso de intercambiar la alcaldía a mitad de legislatura. Se citan además casos como Aldeamayor de San Martín (Valladolid), Villanueva del Trabuco (Málaga), La Garrovilla (Badajoz), Galende (Zamora) o Arico (Tenerife), así como Arucas (Gran Canaria), donde la coalición PSOE-PP, que incluye también a Nueva Canarias, se remonta a 2019.
Cartagena aparece como un precedente relevante. En la legislatura anterior, el municipio tuvo una gran coalición de PP, PSOE y Ciudadanos que dejó fuera de la alcaldía al partido más votado, MC, y que, según el artículo, no estuvo exenta de problemas con las direcciones nacionales de los partidos. Para los vecinos, el ejemplo ilustra cómo este tipo de acuerdos han tenido, en el pasado, un impacto directo en la gobernanza local.
El artículo también recoge que estos pactos suelen justificarse por la prioridad de la estabilidad institucional, la gestión de proximidad y la necesidad de aprobar presupuestos, y que en ocasiones se han producido con la desautorización de las direcciones de los partidos, como en O Carballiño (Ourense), donde el alcalde socialista fue expulsado de su partido el pasado año por mantener el pacto con el PP.
Por último, el texto contrasta estos casos con el clima de confrontación nacional, en el que la Asamblea Regional de Murcia se convirtió en el primer parlamento autonómico en declarar persona non grata a un presidente del Gobierno. Según el artículo, el PSOE cifra en 251 los ataques a sus sedes en tres años, y el delegado del Gobierno en Cantabria denunció la agresión física y verbal de un concejal del PP, hecho que Génova dijo que investigará internamente.
Información elaborada a partir de La Opinión de Murcia.