Cartagena pierde oficinas bancarias y los vecinos rurales sufren más cierres
Cartagena pasa de 154 a 75 oficinas bancarias en once años. Vecinos de La Palma, Llano del Beal y la zona oeste denuncian cierres y dificultades.
Cartagena contaba con 75 oficinas bancarias a 30 de junio, según el último registro del Banco de España, 73 menos que hace once años, cuando había 154. El descenso vuelve a poner de manifiesto las dificultades de acceso a los servicios financieros para los vecinos de las zonas rurales, donde algunas entidades han cerrado sucursales o reducido sus días de apertura.
Uno de los casos más recientes es el de La Palma, donde Sabadell cerró su sucursal el pasado agosto. Sus clientes deben desplazarse ahora a Torre Pacheco, oficina que también atiende a Pozo Estrecho. La concejala de MC María Antonia Pérez explica que esa sucursal está desbordada: «Siempre está hasta arriba de clientes, con colas que llegan a la calle e incluso han tenido que poner un dispensador de turnos». Además, la continuidad del cajero automático que Sabadell mantenía en La Palma está en el aire, según relata la misma concejala. Pérez también alerta de que en los caseríos de la zona, como Los Salazares, Los Médicos, Los Sánchez o Los Conesas, vive población mayor con dificultades para desplazarse.
En Llano del Beal, la oficina de CaixaBank sigue abierta, aunque los vecinos han tenido que negociar varias veces para evitar la reducción de la atención presencial. Según explican desde la asociación de vecinos, en septiembre la sucursal pasó a abrir solo dos días a la semana sin previo aviso. Tras las reclamaciones de la asociación y de la presidenta de la Junta Municipal, el servicio se amplió, y actualmente abre los lunes, martes y viernes, con atención los jueves por la tarde mediante cita previa. Los vecinos, aunque se adaptan, no están conformes y critican la insistencia de la entidad en derivar clientes a La Unión.
En la zona oeste, Antonio Bernal, expresidente de la Junta Vecinal de Molinos Marfagones, señala que los habitantes deben desplazarse a Canteras, Molinos Marfagones, Los Dolores, La Aljorra o Isla Plana, según su lugar de residencia. Advierte de que el transporte público es muy deficiente y que hay población sin medios propios. «Uno de los principales problemas es que el servicio de autobús público es muy deficiente y hay población sin medios propios», advierte. Bernal suma a ello la brecha digital y la falta de cobertura en algunas zonas rurales.
Pilar Juárez, portavoz de la Asociación Defensa de la Cartagena Oeste, pone el foco en la sustitución progresiva de la atención presencial por los servicios digitales. Recuerda que las personas mayores acudían a Cajamar, en Molinos Marfagones, y que muchas han tenido que aprender a usar la banca online con ayuda de sus familiares.
Información elaborada a partir de La Verdad.