Marcha normal frente a marcha a la vista: la diferencia clave en el accidente ferroviario de Toledo
Qué diferencia hay entre marcha normal y marcha a la vista, y por qué es clave en el accidente ferroviario de Toledo con 68 fallecidos.
El accidente ferroviario ocurrido este miércoles en la provincia de Toledo ha puesto el foco en los protocolos de seguridad que regulan la circulación de los trenes. Según el texto de referencia, el suceso ha dejado por el momento 68 fallecidos y más de un centenar de heridos. El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que el AVE recibió la orden de continuar en marcha normal, cuando, de acuerdo con su relato, debía haber circulado en régimen de marcha a la vista.
La principal diferencia entre ambos regímenes está en las condiciones de circulación y en la obligación de poder detener el tren ante un posible peligro. No se trata solo de ir más rápido o más despacio, sino del nivel de precaución que debe aplicar el maquinista y de las instrucciones que recibe para continuar el recorrido.
La marcha normal permite circular conforme a las condiciones de explotación de la línea, los límites de velocidad aplicables y las indicaciones de la señalización y de los sistemas de protección. En una línea de alta velocidad, esto puede permitir alcanzar hasta 300 kilómetros por hora en los tramos habilitados, aunque el límite depende de la infraestructura, del tren y de las condiciones concretas de circulación.
La marcha a la vista obliga, en cambio, a adaptar la velocidad para poder detener el convoy dentro de la distancia que el maquinista alcanza a ver si hay un obstáculo o un tren en la vía. Según la normativa ferroviaria citada, no se pueden superar los 40 kilómetros por hora, aunque si las circunstancias exigen avanzar aún más despacio para frenar a tiempo, deberá reducirse la velocidad. Este régimen se utiliza en situaciones que requieren extremar las precauciones, como la circulación bajo condiciones específicas tras una incidencia o cuando las instrucciones de seguridad así lo exigen.
La diferencia es especialmente relevante en alta velocidad, porque un tren que circula a gran velocidad necesita una distancia considerable para detenerse. Detectar un obstáculo cuando ya está demasiado cerca puede impedir evitar una colisión, y la marcha a la vista busca reducir ese riesgo.
En los audios a los que ha tenido acceso El Periódico se aprecia la conversación entre los maquinistas y el puesto de control, en la que se dan órdenes de regular la velocidad del tren.
Información elaborada a partir de Diario Córdoba.