La IGP de la joyería cordobesa busca proteger al sector frente a las imitaciones
Javier Martín destaca la IGP de la joyería cordobesa, que protege al sector frente a las copias y pone en valor su trabajo artesanal.
Javier Martín, socio director de F&J Martín Abogados, ha destacado el valor de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) concedida a la joyería cordobesa, un reconocimiento que, según explicó, sirve para proteger la producción local, diferenciarla de las imitaciones y poner en valor el trabajo del sector. Sus palabras se produjeron durante la presentación del Anuario de la Joyería en Córdoba 2026, publicación de Diario CÓRDOBA.
Martín explicó que esta figura europea amplía la protección geográfica a productos industriales y artesanales, más allá del ámbito agroalimentario. Según indicó, el reglamento comunitario que la regula busca tanto proteger a los consumidores como reconocer el trabajo desarrollado en los territorios, y también permite a los productores frente a quienes intenten comercializar copias de sus piezas.
El abogado subrayó la complejidad de elaborar el pliego de condiciones necesario para obtener la IGP. Este documento debe recoger los procesos de elaboración, las características de la producción y los mecanismos para acreditar el cumplimiento de los requisitos. Aunque el texto final sea relativamente breve, señaló, su preparación exige sintetizar y documentar el trabajo del sector.
Martín atribuyó un papel fundamental a la Asociación de Joyeros de Córdoba, tanto a sus responsables anteriores como a los actuales, que fijaron como objetivo lograr este reconocimiento y movilizaron a sus equipos técnicos junto al despacho para preparar la documentación necesaria. El objetivo, según sus palabras, es ser los primeros y situar la joyería cordobesa como referente a nivel europeo.
Información elaborada a partir de Diario Córdoba.