Cantabria reclama al Gobierno fondos y control para frenar el alga invasora en Joyel
Cantabria pide al Gobierno financiación y control para frenar el alga invasora Rugulopteryx okamurae tras los malos olores en la marisma de Joyel.
El Gobierno de Cantabria ha pedido por carta al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico colaboración técnica, financiación y medidas de control para hacer frente a la proliferación del alga exótica invasora Rugulopteryx okamurae en el litoral cántabro. La petición, remitida por el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Roberto Media, llega tras los episodios de malos olores y alteración de las aguas detectados en la marisma de Joyel, en Noja.
Según el comunicado del Ejecutivo regional, las analíticas realizadas hasta ahora apuntan a que el origen más probable de esos olores y del cambio en el agua está en la acumulación de esta alga dentro de la propia marisma. La hipótesis principal de los técnicos es que los movimientos de la marea facilitan la entrada de la especie en el espacio natural, donde, al encontrarse con zonas de distinta salinidad, comienza a descomponerse y genera los cambios de coloración y los malos olores.
El Gobierno cántabro advierte de que la acumulación y posterior descomposición de grandes cantidades de materia orgánica procedente de esta especie es motivo de preocupación, ya que existen indicios de que podría estar afectando negativamente a la calidad de las aguas de la marisma.
Media ha reclamado la implicación del Estado para afrontar una situación que, a su juicio, requiere una solución definitiva. "Cantabria lleva varios años realizando un importante esfuerzo económico para retirar esta especie invasora y minimizar sus efectos sobre los municipios costeros", ha afirmado, y ha recordado la relevancia de este episodio en la Reserva Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, un espacio protegido clave para la biodiversidad.
Por ello, el Ejecutivo regional ha solicitado a la ministra Sara Aagesen la habilitación de mecanismos de financiación extraordinaria que cubran los costes de retirada, transporte, almacenamiento, tratamiento y gestión de la biomasa acumulada en playas, marismas y otros espacios afectados. También reclama medidas coordinadas de control y mitigación para reducir los impactos ambientales, económicos y sociales de la expansión de esta especie invasora.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.