El reto del euskera pasa de aumentar el conocimiento a impulsar su uso
El conocimiento del euskera crece, pero su uso no avanza al mismo ritmo. El reto es facilitar su presencia en la vida cotidiana.
El conocimiento del euskera ha crecido de forma notable durante las últimas décadas, pero su uso no ha avanzado al mismo ritmo. Esa es la principal reflexión de un análisis publicado por Noticias de Gipuzkoa, que sitúa el desafío actual en crear condiciones que faciliten elegir el euskera en la vida cotidiana.
El texto recuerda que, según los datos difundidos por las instituciones, más de la mitad de la población de Vitoria-Gasteiz entiende euskera y que entre niños y jóvenes la proporción supera el 80%. No obstante, advierte de que existen grandes diferencias en el nivel de comprensión y de que parte de esos jóvenes puede perder esa capacidad al alejarse del sistema educativo y entrar en el mundo adulto y laboral.
Este avance se atribuye a un trabajo colectivo sostenido en el tiempo, en el que han participado las familias, el sistema educativo, los movimientos de defensa del euskera, el sector de la euskalgintza y las políticas públicas. Sin embargo, el número de personas capaces de entender o hablar la lengua no basta para garantizar un uso mayoritario.
La elección lingüística depende de factores como la competencia de cada interlocutor, la percepción sobre sus capacidades, las normas sociales de cada situación y las connotaciones asociadas a cada idioma. Por ello, el artículo señala que el reto no se limita al ámbito laboral, aunque sea uno de los espacios donde más se reducen las oportunidades de utilizar el euskera tras la etapa escolar.
También se reclama una mayor presencia del euskera en el ocio juvenil, el deporte, las cuadrillas, la cultura, los medios de comunicación, las redes sociales, el comercio y el trabajo. Las instituciones, las empresas y los agentes sociales deberían ampliar las posibilidades de desenvolverse en euskera y contribuir a que sus hablantes perciban que utilizarlo tiene valor.
La reflexión, de ámbito guipuzcoano y vasco, resulta relevante para Donostia-San Sebastián como capital de Gipuzkoa: plantea que los hábitos lingüísticos no se construyen únicamente en las aulas, sino también en los espacios cotidianos en los que se relacionan los vecinos.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.