Los administradores de fincas de Gipuzkoa afrontan la transformación digital
La administración de fincas afronta en Gipuzkoa cambios por la digitalización, la IA y el relevo generacional, sin perder el trato humano.
La administración de fincas afronta una transformación marcada por la digitalización, la inteligencia artificial y el relevo generacional, según Javier Montero, presidente del Colegio Territorial de Administradores de Fincas de Gipuzkoa y Álava (CAFGUIAL). El proceso exige respuestas más rápidas a los problemas de las comunidades y una comunicación más estrecha con los clientes.
Montero defiende que la tecnología debe automatizar las tareas repetitivas para liberar tiempo y dedicarlo al trato humano. En su opinión, la inteligencia artificial puede agilizar procesos y comunicaciones, pero no debe sustituir el criterio profesional, especialmente en un ámbito basado en la confianza y en la mediación de conflictos de convivencia.
El presidente de CAFGUIAL considera necesario adaptar la relación con cada propietario, en función de sus preferencias y necesidades. La digitalización y el cambio generacional están modificando la forma de comunicarse, aunque el contacto personal continúa siendo relevante para muchos clientes.
El sector también observa con preocupación las dificultades para atraer a profesionales jóvenes. Aunque se trata de una actividad con “paro cero”, la responsabilidad y los horarios complican el relevo. Montero reclama que las juntas de propietarios se celebren en horario laboral y apuesta por combinar la visión de las nuevas generaciones con la experiencia de los profesionales veteranos.
La profesión requiere cada vez más conocimientos de contabilidad, construcción, sociología y normativa laboral, ya que, según Montero, las comunidades se han convertido en “pequeñas sociedades”. El debate afecta al conjunto de Gipuzkoa y, por tanto, también a la gestión de las comunidades de propietarios de Donostia-San Sebastián, capital del territorio.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.