Los nuevos Presupuestos Participativos se estrenarán en 2027
Los Presupuestos Participativos retrasan su próxima edición hasta la nueva legislatura y estrenarán un modelo con 1,5 millones anuales.
Los Presupuestos Participativos estrenarán un nuevo modelo en la próxima legislatura municipal, por lo que la edición prevista inicialmente se pospone. El año 2027 se dedicará a ejecutar proyectos atrasados, mientras que el programa mantendrá procesos cada dos años y una dotación anual de 1,5 millones de euros procedente de los Presupuestos Municipales.
La reforma busca mejorar la calidad de las propuestas y agilizar su evaluación y ejecución. La concejala de Barrios y Participación Ciudadana, Idoia Gracia (PNV), explica que el nivel de ejecución de los proyectos era bajo y afrontaba dificultades. El nuevo sistema incluirá materiales de orientación, guías prácticas, apoyo presencial y espacios de deliberación sobre las necesidades de los barrios y de la ciudad.
El Ayuntamiento creará una comisión interdepartamental, formada por técnicos de distintas áreas, para aplicar criterios comunes al analizar las propuestas. También habrá una comisión de transparencia, con personal municipal y representantes de asociaciones vecinales, que supervisará las fases del proceso, la información pública y la incorporación de mejoras en futuras ediciones. Además de la votación online, se habilitarán puntos de apoyo presencial para reducir la brecha digital.
El nuevo reparto pretende reforzar el equilibrio territorial. En cada edición solo podrá financiarse un proyecto por barrio, el más votado. Si un mismo barrio coloca dos propuestas entre las seleccionadas, la segunda pasará como primera de la lista en el siguiente proceso. El objetivo, según Gracia, es lograr una distribución más equitativa de los recursos municipales.
Las propuestas podrán presentarse de forma individual o colectiva. Las individuales necesitarán al menos 30 apoyos en la web municipal para pasar a la evaluación técnica, mientras que las surgidas de foros de barrio o de ciudad accederán directamente a esa fase. Se excluirán las iniciativas que no sean competencia municipal, impliquen ampliar servicios o consistan en reparaciones. Las propuestas finalistas se someterán a votación y deberán ser de interés público, viables y ejecutables en un año.
La información afecta al conjunto del municipio y, por tanto, también a los vecinos de Donostia-San Sebastián, que podrán participar en el futuro proceso conforme a las nuevas reglas. El cambio se produce en el contexto de la reorganización del programa antes de su próxima convocatoria.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.