Una semana después del accidente de Urda, las causas siguen sin esclarecerse
Una semana tras el accidente de Urda, con 69 muertos, las causas siguen sin esclarecerse. Así avanzan las investigaciones judicial y técnica.
Una semana después del accidente ferroviario de Urda, ocurrido el 28 de octubre, las causas de la colisión entre dos trenes de alta velocidad siguen sin esclarecerse. El siniestro dejó 69 víctimas mortales y más de 200 heridos. El choque se produjo a las 08.53 horas, cuando un AVE de Renfe que cubría el trayecto Madrid-Sevilla, con 378 pasajeros, embistió a un tren de Iryo detenido en la misma vía, en el que viajaban otras 147 personas.
Las investigaciones avanzan por dos vías. La judicial, en manos del Tribunal de Instancia de Orgaz, se desarrolla bajo secreto de sumario, por lo que no han trascendido las diligencias practicadas. La técnica, dirigida por la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes (AITAT), ha publicado un primer informe provisional que apunta a una posible "cadena de averías, instrucciones y actuaciones" tras la caída del sistema de seguridad LZB.
El documento sitúa también en el foco la actuación del centro de control de Adif, que permitió que el AVE siguiera circulando a unos 200 kilómetros por hora pese a que el tren de Iryo estaba detenido en el mismo cantón. El exministro de Transportes, Óscar Puente, calificó esa decisión de "inexplicable" antes de presentar su dimisión.
En cuanto a las medidas, el Gobierno aprobó un decreto de ayudas para los afectados, similar al aplicado tras los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), y un plan extraordinario de seguridad para la alta velocidad. Entre sus novedades figura una doble supervisión humana ante fallos de los sistemas automáticos, mejoras laborales para los controladores, refuerzo de plantillas y un nuevo software para los centros de control de Adif.
El Instituto de Medicina Legal ha completado la identificación de los 69 fallecidos, y 33 personas siguen ingresadas en hospitales de Castilla-La Mancha, Madrid y Andalucía. Los equipos han terminado de retirar los vagones de la vía, aunque las obras de reconstrucción dependen de la autorización de la jueza. La línea Madrid-Sevilla podría recuperar el servicio en un plazo máximo de diez días desde que se den luz verde a las obras, con una oferta de trenes inicialmente reducida.
Para Donostia-San Sebastián, se trata de una noticia de ámbito estatal que no afecta directamente a la ciudad. Interesa como seguimiento de la seguridad ferroviaria en la alta velocidad, un asunto que también concierne a los usuarios de los trenes que conectan Gipuzkoa con el resto del país.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.