El miedo a viajar en tren se extiende entre los usuarios de Alicante tras el accidente de Toledo
Viajeros de Alicante y Elche expresan miedo y desconfianza tras el accidente ferroviario de Toledo, aunque muchos siguen usando el tren.
El accidente ferroviario de Toledo, con la colisión de dos trenes de alta velocidad y un balance de decenas de fallecidos, ha provocado inquietud entre los viajeros de Alicante, nueve meses después de la tragedia de Adamuz. Así lo recoge Información al recabar testimonios en la estación de Alicante, donde muchos pasajeros admiten que la noticia ha cambiado la forma de afrontar sus desplazamientos.
Natalia Moltó, de 32 años, utiliza a diario el Cercanías para trabajar en Elche y reconoce que, al ver las vías, pensó que podría haber sido ella. Aun así, explica que no puede dejar de viajar porque es su medio para ir al trabajo, y confía en que quienes gestionan el servicio lo hagan bien.
Otros testimonios reflejan la misma contradicción. Jorge Llopis, de 19 años, estudia en la Universidad Miguel Hernández y se desplaza desde Alicante, mientras que Diana Cubillos, de 47 años, reconoce que se sube al tren con desconfianza y valora comprar un coche para sentirse más segura.
También hay usuarios que tienen viajes previstos a corto plazo. Mauricio Rozo, de 73 años, debe coger un AVE a Madrid la próxima semana y admite nervios, mientras que Teresa García, de 79 años, mantiene su regreso a Villena y asegura que no quiere que el temor le impida moverse.
Algunos viajeros subrayan que el riesgo está presente en cualquier medio de transporte. Natalia Lafuente, de 57 años, afirma que la situación no puede paralizar sus vidas, mientras que Marcia Rodríguez, turista argentina, reconoce que le cuesta recuperar la confianza para subirse a un tren.
Información elaborada a partir de Información.