La IA ayuda a entender por qué algunas zonas quemadas en la Vall d'Ebo se regeneran más rápido
La IA analiza imágenes de satélite para explicar por qué unas zonas quemadas en la Vall d'Ebo se recuperan mejor que otras, con la participación de la UMH.
Un equipo científico utiliza inteligencia artificial geoespacial, imágenes de satélite y análisis del suelo para estudiar la recuperación del incendio de la Vall d'Ebo de 2022, que quemó más de 12.000 hectáreas. El proyecto forma parte del CENID, impulsado por la Diputación de Alicante junto con la Universidad de Alicante y la Universidad Miguel Hernández de Elche, y busca identificar los factores que condicionan la regeneración del territorio para mejorar la gestión forestal.
Según explican los responsables del estudio, la evolución del territorio es muy desigual: en algunas zonas la vegetación aumenta y el suelo se estabiliza, mientras que en otras, pese a haber recibido actuaciones de gestión de montes, la recuperación avanza más despacio o prácticamente se ha estancado. A esto se suma un déficit de precipitaciones en estos años, que dificulta interpretar las diferencias.
Los investigadores trabajan con modelos de IA que analizan imágenes de satélite anteriores al incendio, posteriores y de los años siguientes, lo que permite reconstruir la trayectoria de cada área y contextualizarla con su entorno. Las conclusiones preliminares apuntan al suelo como factor crítico: las terrazas agrícolas abandonadas y los pastizales cercanos a los núcleos urbanos muestran una evolución positiva, mientras que las zonas con pendientes abruptas o degradadas por escorrentías, lluvias o el tránsito de vehículos se regeneran peor.
El proyecto también contempla un visor público, alojado en la web meren.es y desarrollado sobre Google Earth Engine, para que administraciones y particulares consulten cómo fue el incendio y cómo ha cambiado el territorio. Los responsables subrayan que la combinación de la experiencia de los gestores forestales con los datos generados por estos modelos permitirá decidir de forma más individualizada cuándo basta con dejar que el ecosistema se regenere y cuándo conviene intervenir.
Para Elche, el estudio resulta relevante porque la Universidad Miguel Hernández, con sede en la ciudad, participa en el CENID y porque la lección sobre la prevención de grandes incendios en el Mediterráneo afecta también a los montes y zonas rurales de la comarca.
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