La retirada de Ariana Harwicz del Cultur.Alh abre una crisis en Granada
La cancelación de Ariana Harwicz en el festival Cultur.Alh provoca el rechazo de la UGR y una disputa entre instituciones y colectivos.
La cancelación de la participación de la escritora argentina Ariana Harwicz en el Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades Cultur.Alh ha provocado una disputa institucional en Granada. La autora denunció en la red social X que fue desprogramada por su postura contraria al boicot cultural a Israel y porque la organización alegó que no podía garantizar su seguridad.
Harwicz tenía previsto ofrecer esta semana la charla Oponerse al mundo junto a Jesús Ortega, coordinador del programa Granada Ciudad de la Literatura Unesco. Según su versión, la organización cedió a la presión de militantes y consideró peligroso celebrar el encuentro ante la posibilidad de una manifestación.
La Universidad de Granada ha rechazado la decisión y ha aclarado que la retirada de la invitación fue adoptada por la dirección del festival, coordinado por Ana Gallego Cuiñas y Patricia Escalona Ruiz, sin que fuera aprobada ni respaldada por su equipo de gobierno. La institución ha defendido que una universidad pública debe garantizar el pensamiento crítico, el pluralismo y la libertad de expresión y creación.
La Federación de Comunidades Judías de España también ha condenado la cancelación y ha reclamado explicaciones públicas a las instituciones responsables. En su comunicado menciona, entre las entidades colaboradoras del festival, al Ayuntamiento de Granada, la Fundación Tres Culturas, el Instituto Cervantes y Acción Cultural Española.
Por su parte, la Red Universitaria por Palestina de Granada ha negado haber proferido amenazas o haber convocado actos violentos. La red reconoce que el 17 de septiembre pidió por escrito reconsiderar la participación de Harwicz por sus posicionamientos sobre Israel, Palestina y el boicot cultural, pero sostiene que su comunicación no contenía coacciones ni convocatorias y rechaza que se la presente como un peligro para la escritora.
El festival sostiene que la decisión responde a su interpretación de los compromisos institucionales de la Universidad de Granada respecto a Palestina y los derechos humanos. La polémica sitúa a Granada en el centro de un debate sobre la libertad de creación, la disidencia ideológica y el papel de las instituciones públicas en la programación cultural.
Información elaborada a partir de Granada Hoy.