Los ictus crecen en menores de 60 años en Málaga, aunque la mortalidad cae
Los ictus en menores de 60 años aumentan en Málaga por hipertensión, tabaco, obesidad y drogas, mientras la mortalidad general baja un 22,8 %.
La mortalidad por accidentes cerebrovasculares, principalmente ictus, ha bajado un 22,8 % entre 2020 y 2025, al pasar de 983 fallecimientos a 759. Según la información publicada, este descenso se atribuye a una mayor concienciación ciudadana, a la mejora de los procedimientos médicos como la fibrinólisis y la trombectomía, a la generalización de las Unidades de Ictus, como las del Hospital Regional y el Clínico, y a la implantación del código ictus.
Los neurólogos advierten, sin embargo, de que aumentan los ictus en personas menores de sesenta años por factores de riesgo como la hipertensión, el tabaquismo, la hipercolesterolemia, la diabetes, la obesidad, el consumo de alcohol o, en los pacientes más jóvenes, el consumo de drogas. La Sociedad Española de Neurología estima que uno de cada cuatro malagueños sufrirá un ictus a lo largo de su vida.
El doctor César Martínez, neurólogo del Hospital Regional Universitario de Málaga, señala que los ictus por consumo de sustancias tóxicas son una causa importante en este grupo de edad, porque son evitables y tienen mayor prevalencia que en personas mayores. En el Regional se atiende cada año a unos 900 pacientes con infarto cerebral, de los que más de 350 son sometidos a trombectomía mecánica. Respecto a 2022, el aumento de pacientes con infarto cerebral atendidos se sitúa entre el 20 % y el 25 %, y el doctor Martínez indica que la incidencia en menores de 60 años se aproxima al 20 %.
Por su parte, el doctor José Luis Batista, neurólogo del Hospital Vithas Xanit Internacional, apunta a un ligero aumento del consumo de estimulantes y drogas de diseño, que pueden provocar eventos cardiovasculares, y explica que los factores de riesgo están presentes cada vez en personas más jóvenes. Según los datos recogidos, en Andalucía el porcentaje de fallecidos por enfermedades cerebrovasculares menores de 60 años pasó del 4,8 % en 2015 al 6 % en 2025.
Los especialistas insisten en reconocer los síntomas de forma rápida: aparición súbita de pérdida de fuerza o sensibilidad en medio cuerpo, dificultad para hablar o comprender el lenguaje y asimetría facial que afecta a la boca. El doctor Martínez recuerda que el ictus es prevenible en hasta el 90 % de los casos si se controlan los factores de riesgo, y que el código ictus puede activarse a través del 061 o en urgencias hospitalarias.
Una cuarta parte de los pacientes con ictus fallece y entre el 40 % y el 50 % de los supervivientes sufre secuelas incapacitantes. La rehabilitación precoz mejora el pronóstico y permite que entre el 30 % y el 40 % de los pacientes inicialmente discapacitados recupere la autonomía.
Información elaborada a partir de Diario Sur.