Los mocos de pavo, la flor murciana de los difuntos, recuperan su lugar en Todos los Santos
Los mocos de pavo, flor tradicional murciana de Todos los Santos, recuperan terreno en la huerta y en los cementerios de la Región.
Los mocos de pavo, nombre popular de los amarantos, vuelven a cobrar protagonismo en Murcia de cara a la festividad de Todos los Santos. Según el texto original, publicado por La Verdad, esta flor de color rojo aterciopelado, muy presente en la huerta murciana de antaño, se utilizaba para adornar las tumbas en el Día de los Difuntos, algo que miles de murcianos recuerdan con cariño.
El artículo explica que el nombre responde al parecido del color de la flor con el de las aves, y que antiguamente se cultivaba junto a los crisantemos en la huerta, donde los agricultores la vendían en estas fechas como fuente de ingresos complementaria. Su precio sencillo y su presencia cercana en las casas la convertían en una opción habitual para las familias que visitaban el cementerio.
Con el paso del tiempo, sin embargo, la flor se había vuelto difícil de encontrar y muchos la consideraban demasiado provinciana frente a las rosas. Ahora, según el texto, los mocos de pavo están recuperándose y su siembra se extiende de nuevo, lo que el autor interpreta como una forma de rescatar una parte del vocabulario y del paisaje murciano.
El texto subraya además el valor sentimental de esta tradición, ligada a la memoria de los difuntos, a los cementerios de la infancia y a la costumbre murciana de mantener a los muertos presentes en la vida familiar.
Información elaborada a partir de La Verdad.