Cap Vermell Grand Hotel cierra 2026 con más huéspedes de Brasil y Oriente Medio
El Cap Vermell Grand Hotel, en el Llevant de Mallorca, cierra 2026 con más huéspedes de Brasil y Oriente Medio y un alza estimada del 5 % en el ingreso por habi
El Cap Vermell Grand Hotel, situado en el valle de Canyamel, en el Llevant de Mallorca, ha cerrado su temporada 2026 con un aumento elevado de huéspedes procedentes de Brasil y Oriente Medio. El establecimiento también registra una evolución positiva del mercado estadounidense y la consolidación de Canadá entre sus diez principales mercados emisores. Los resultados definitivos aún no están cerrados, pero el hotel estima que el ingreso medio por habitación vendida se situará en torno a un 5 % por encima del de 2025.
El balance recoge además un incremento del gasto medio por cliente en sus restaurantes, cuya actividad ha ganado peso tanto entre los huéspedes como entre el público que no se aloja en el hotel. La fidelización de clientes que repiten año tras año, e incluso varias veces dentro de una misma temporada, ha contribuido a la solidez de las reservas realizadas directamente con el establecimiento.
Eleonora Piazza, Chief Of Operations de Cap Vermell Group, afirma que "la fidelización sigue siendo uno de nuestros grandes activos" y destaca "la importancia de mantener una relación cercana con los huéspedes y adaptar el servicio a sus necesidades". El cierre de temporada coincide con el décimo aniversario del hotel, que en 2026 ha obtenido su segunda Llave Michelin.
Según Piazza, este reconocimiento responde al trabajo coordinado de todos los departamentos, desde la recepción y las habitaciones hasta la restauración, el mantenimiento y los servicios de bienestar. Durante la temporada, el hotel ha continuado con programas de formación interna y ha reforzado la figura del anfitrión, encargado de acompañar al huésped y facilitar la coordinación entre áreas.
La gastronomía ha sido otro eje del balance: el 30 % de los clientes de sus restaurantes en 2026 no estaban alojados en el hotel, entre residentes y visitantes de Mallorca. VORO, dirigido por Álvaro Salazar, cuenta con dos estrellas Michelin, la única distinción de este tipo en Baleares, y tres Soles Repsol. Durante el verano regresó ROKA, con cocina japonesa contemporánea, y se estrenaron Villa Sofia, de inspiración mediterránea e italiana, y Bravo, antes Tapas, centrado en la cocina española contemporánea.
En las valoraciones de Google Maps, Villa Sofia ha pasado de 4,2 a 4,6 sobre 5 y Bravo de 4,4 a 4,7. Fuera de los meses centrales del verano, la actividad se ha apoyado en clientes habituales, grupos, eventos privados, bodas y en el golf y el bienestar, lo que, según el establecimiento, ayuda a atraer visitantes al Llevant durante los periodos de menor afluencia.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.