El 44% de los corales formadores de arrecifes ya está amenazado
El 44% de las especies de coral formadoras de arrecifes está amenazado, según un estudio de Nature basado en datos anteriores a los últimos récords de calor.
Casi la mitad de las especies de coral formadoras de arrecifes del mundo se enfrenta al riesgo de extinción, según una investigación publicada en la revista Nature. El estudio evaluó 774 especies con datos suficientes y clasificó 340, el 44%, como amenazadas en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
La investigación se realizó con datos recopilados hasta 2020, antes de los tres años más calurosos registrados, entre 2023 y 2025, y del cuarto episodio global de blanqueamiento de corales. Por ello, los autores advierten de que el porcentaje actual podría ser superior. El estrés térmico figura como el principal factor de amenaza.
La nueva evaluación, que actualiza la realizada en 2008, incluye 33 especies en peligro crítico, 251 en peligro y 56 vulnerables. El equipo combinó las tendencias mundiales de cobertura coralina con previsiones de episodios anuales de blanqueamiento severo y ajustó los resultados según la vulnerabilidad específica de cada especie.
David Obura, investigador de CORDIO East Africa y uno de los responsables del trabajo, señaló que el fenómeno de El Niño añade «un nivel aterrador de riesgo adicional» a los episodios de blanqueamiento. A su juicio, una nueva evaluación tras el episodio actual podría concluir que más de la mitad de las especies de coral se encuentran en riesgo elevado.
Los arrecifes son zonas de cría, refugio y hogar para numerosas especies marinas. Según los expertos, el 32% de todas las especies marinas, sin contar microbios y hongos, vive en los corales. El Atlántico y el Caribe concentran buena parte de la preocupación científica, mientras que los arrecifes sometidos a contaminación, aguas residuales, escorrentía o enfermedades tienen menos capacidad de recuperación.
Los autores y la UICN reclaman combinar la reducción de emisiones con medidas locales, como mejorar la depuración de aguas y reducir la llegada de fertilizantes al mar. También recomiendan evitar el fondeo sobre los arrecifes y no tocar ni pisar los corales, especialmente después de un episodio de blanqueamiento. La restauración puede ayudar en lugares concretos, pero no basta por sí sola para compensar la pérdida global de arrecifes. El estudio tiene relevancia para Palma como ciudad costera, aunque el texto no aporta datos específicos sobre los arrecifes de Mallorca.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.