El aeropuerto de Palma muda la parada de taxis para que la cola no llegue a la terminal
Aena traslada la parada de taxis del aeropuerto de Palma para que la cola no entre en la terminal. Obra de 605.991 euros y cinco meses de plazo.
El aeropuerto de Palma aprovecha la bajada de actividad tras la temporada alta para ejecutar una obra en la zona exterior de llegadas: el traslado de la parada de taxis. El proyecto, adjudicado por Aena a la empresa ibicenca Hermanos Parrot, ya está en marcha, tiene un presupuesto de 605.991 euros y un plazo de ejecución de cinco meses.
La obra persigue dos objetivos. El primero es cambiar la carga de pasajeros del costado izquierdo al derecho, evitando que la cola de espera de taxis interrumpa la salida de la terminal y libere la pasarela que conduce al edificio de aparcamiento. En los días de mayor tráfico aéreo del verano, esa cola llegó a entrar en la terminal. Para ello se construye una pasarela paralela a la actual, con nuevas pérgolas que protegerán del sol tanto a los pasajeros como a los vehículos.
Según Aena, las filas de taxis procedentes de la bolsa también se situarán en el lado derecho de la dársena. Así se establecerá un recorrido de entrada y salida independiente, que evitará cruces y mejorará la fluidez del tráfico. El operador sostiene que la reestructuración optimizará el flujo de vehículos y eliminará los puntos de conflicto entre los taxis que llegan y los que recogen viajeros.
El segundo objetivo es completar el recorrido peatonal a nivel del suelo entre la terminal y el aparcamiento, afectado por las obras de las pasarelas elevadas inauguradas en junio tras ocho meses de trabajos. Además, el aeropuerto aplicará el asfaltado definitivo a toda la zona exterior de llegadas, empezando por el parking exprés y siguiendo con las zonas de autobuses, VTC y furgonetas.
Por último, se encuentra en fase final el núcleo de comunicación central entre plantas, que permitirá subir y bajar entre salidas y llegadas mediante ascensores, escaleras mecánicas y escaleras convencionales. El proyecto debía terminarse en verano, pero se retrasó por la necesidad de un refuerzo estructural. Los dos ascensores ya están instalados, la escalera convencional lleva meses abierta y solo falta poner en funcionamiento las dos escaleras mecánicas y rematar el conjunto. Así, por primera vez, la terminal tendrá una conexión interior por el centro del edificio y no por los extremos, como se diseñó en 1997.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.