El cangrejo araña invasor se multiplica por diez en Baleares en dos décadas
Investigadores del Imedea constatan que el cangrejo araña invasor se ha multiplicado por diez en Baleares en 20 años, con 23 ejemplares por cada 100 m².
Investigadores del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea, CSIC-UIB) han constatado que la presencia de cangrejo araña, una especie invasora con un impacto ecológico potencial muy alto, se ha multiplicado por diez en 20 años, hasta alcanzar una abundancia media de 23 individuos por cada 100 metros cuadrados en Baleares.
La científica del Imedea Andrea Antón presentó el impacto de esta especie (Percnon gibbesi) en las III Jornadas para la Conservación de la Biodiversidad Marina Balear, celebradas en Can Tàpera por la Fundación Marilles. Según explicó, se trata de una especie atlántica tropical-subtropical, declarada invasora, que habita en las rocas hasta los 6 metros de profundidad y puede afectar a numerosas especies.
Antón recordó que el cangrejo araña se detectó por primera vez en Baleares en 1999. Un estudio pionero de la investigadora Salud Deudero en Dragonera, en 2003, halló 2 ejemplares por cada 100 m². Los muestreos realizados por el Imedea en 2024 y 2025 en todo el Mediterráneo, con diferencias según los lugares, sitúan ahora la cifra media en 23 individuos, unas diez veces más que hace dos décadas.
La especie es herbívora en un 94 % de su dieta y puede ingerir un 75 % de su peso en un día, lo que le permite consumir, según la científica, unos 24 kilos de algas por hectárea al día. Entre las posibles medidas de gestión, Antón propuso estudiar su aprovechamiento para la producción de bioplásticos, por la quitina de su caparazón, o de colorantes, por sus pigmentos rojo y violeta, con posibles usos en cosmética, así como extracciones periódicas controladas, como las realizadas con el pez león en el Caribe.
En la misma jornada, el investigador de la UIB Samuel Pinya habló del cangrejo azul (Callinectes sapidus), detectado en s'Albufera de Mallorca en junio de 2017 y extendido a las cuatro islas en trece meses. Lo describió como un depredador oportunista y agresivo, capaz de tolerar amplios rangos de salinidad y temperatura, con un impacto que considera preocupante.
Por su parte, la científica de la Universidad de Málaga Maria Altamirano se refirió al alga asiática Rugulopteryx okamurae, que, según afirmó, provoca una pérdida de biodiversidad considerable y altera las cadenas tróficas. Insistió en la necesidad de cuantificar los impactos, mejorar la coordinación de la gestión y adoptar una actitud proactiva basada en la prevención, especialmente en Baleares, donde esta alga todavía no se ha detectado.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.