Una base de datos abierta reúne dos décadas de satélites para seguir el ciclo del agua
Una base de datos abierta con observaciones de ocho satélites desde 2002 permite rastrear el origen y el recorrido del agua en la atmósfera.
Una nueva base de datos abierta, llamada WISO-SAT, reúne observaciones de ocho misiones satelitales que llevan midiendo desde 2002 los isótopos del vapor de agua alrededor del planeta. El objetivo es facilitar la investigación sobre el clima y el ciclo hidrológico. El trabajo, publicado en la revista Scientific Data y liderado por la Universidad Rice, en Estados Unidos, se centra en el deuterio, un isótopo del hidrógeno más pesado, cuya proporción permite rastrear el origen del agua y los procesos que atraviesa, como la evaporación, la condensación o la precipitación.
Hasta ahora, cada misión había sido diseñada con objetivos distintos y almacenaba sus resultados con formatos, coberturas y características propias. Según los investigadores, armonizar los datos de solo dos satélites podía llevar hasta un año antes de iniciar el análisis científico. WISO-SAT agrupa productos de SCIAMACHY, GOSAT, GOSAT-2, TROPOMI, TES, AIRS, CrIS e IASI en una colección estandarizada.
La base organiza las mediciones en una cuadrícula geográfica, documenta cómo se obtuvo cada registro y aplica correcciones para reducir sesgos entre instrumentos. Incluye también estimaciones de incertidumbre. Los datos se ofrecen con resoluciones de un grado por un grado y de cinco por cinco grados, con valores mensuales de la composición isotópica y de la humedad, junto con los códigos de procesamiento y ejemplos de análisis.
El equipo internacional, coordinado por Mampi Sarkar, investigadora de Rice, reúne especialistas de Estados Unidos, Europa y Japón. Según los autores, la herramienta puede servir para estudiar el transporte de humedad entre regiones, las condiciones que favorecen la lluvia, el comportamiento de los ríos atmosféricos o la variabilidad climática, y para comprobar si los modelos climáticos representan bien el ciclo del agua. También señalan posibles aplicaciones en el estudio de El Niño y La Niña, la deforestación y la humedad del suelo.
Para el conjunto de la provincia y, en particular, para una capital como Palma, la noticia tiene un interés indirecto: comprender cómo circula la humedad en la atmósfera ayuda a mejorar las previsiones sobre precipitaciones, sequías y episodios de lluvia intensa, cuestiones relevantes en el Mediterráneo. La noticia no aporta datos específicos sobre Baleares.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.