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Medio Ambiente

El petirrojo ya se deja oír en Mallorca, aunque el frío aún no ha llegado

El petirrojo europeo ya ha regresado, aunque el frío aún no ha llegado. El artículo repasa sus costumbres, su canto y su presencia en la cultura.

Redacción · Palma 2 min de lectura

El petirrojo europeo, conocido en catalán como rupit y cuyo nombre científico es Erithacus rubecula, ya ha regresado, aunque las temperaturas frías todavía no se han instalado. El ave migratoria llega desde el centro y el norte de Europa cuando avanza el otoño y cambia el clima.

Su canto, descrito en el texto como un característico «cric-cric», no tiene como finalidad deleitar, sino atraer a la hembra en primavera, rechazar a posibles rivales y marcar territorio. Se trata de un pájaro pequeño, solitario y desconfiado, fácilmente reconocible por su pecho rojo, anaranjado o de color calabaza, pero también conocido por su fuerte carácter.

La llegada del rupit se celebra en algunos hogares con un pastel o una comida especial, además de vajilla y servilletas decoradas con su imagen. El ritual sirve también para homenajear a la escritora Selma Lagerlöf y su cuento El petirrojo, incluido en Leyendas de Cristo. El artículo recuerda asimismo que este año se cumplen 120 años de la publicación de El maravilloso viaje de Nils Holgersson a través de Suecia, una de sus obras más conocidas.

Entre las costumbres familiares vinculadas a este pájaro está ofrecerle avellanas trituradas en una mesa exterior y observar cómo se alimenta con cautela. El texto advierte de que otros animales, como gorriones, palomas, tórtolas o incluso ratas, pueden acercarse también a este comedero improvisado.

El relato evoca además una fotografía tomada en la ermita de la Santa Creu, en Montserrat, donde el monje Basili vivió como ermitaño y en silencio durante casi treinta años, hasta su muerte en 2003. Según el artículo, el religioso convivía con un petirrojo dócil que lo acompañaba en sus paseos, y también con una serpiente de agua que habitaba en la pila de la ermita.

La reflexión final relaciona la presencia del ave con la literatura de Joaquim Ruyra, la figura de san Francisco de Asís y la belleza de la naturaleza. Se trata de un contenido de ámbito balear y provincial que puede leerse desde Palma como una mirada a los cambios estacionales y a la fauna que también forma parte del entorno de la isla.

Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.

Fuente Elaborado por la redacción a partir de Diario de Mallorca · Ver original

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