Esther reclama justicia por el brote de listeria que le hizo perder a su bebé
Esther reclama justicia por el brote de listeria de Magrudis, tras perder a su bebé y siete años de espera para el juicio.
Esther, considerada la primera afectada del brote de listeriosis relacionado con carne mechada de la empresa sevillana Magrudis, reclama una sanción ejemplar para los cuatro miembros de la familia responsable. El juicio oral, con más de 250 afectados, debía comenzar el pasado viernes, pero las partes se han dado de plazo hasta el lunes 26 de octubre para alcanzar un acuerdo y evitar la celebración del procedimiento, que podría prolongarse hasta enero.
La mujer contrajo la infección a finales de 2018, cuando llevaba aproximadamente un mes y medio de embarazo. Permaneció cerca de tres meses con fiebre y acudió a su boda, celebrada en febrero, con una temperatura cercana a los 38 grados. Tras ser ingresada en el Hospital Virgen del Rocío, los médicos le comunicaron que padecía listeriosis y que su bebé no sobreviviría. En las horas posteriores tuvo que dar a luz al bebé sin vida.
La alerta por el brote se conoció en julio de 2019. Esther supo entonces que su caso podía ser el primero relacionado con la carne mechada contaminada, después de que el director de infecciosos del Virgen del Rocío le informara de que su cepa coincidía con la del brote. La afectada asegura que conocía el restaurante donde había consumido el producto y que la propietaria le confirmó que se lo había servido.
Esther sostiene que los acusados llevaban mucho tiempo con el problema y considera que sus actuaciones perjudicaron a numerosas personas. “Quiero que paguen y se haga justicia”, afirma, aunque no habla de una cantidad económica concreta porque considera que lo sufrido es “incontable”.
Durante estos siete años, explica, lo más duro ha sido el silencio y la espera. Ahora tiene mellizos, pero asegura que al mirar a sus hijos piensa en la niña que perdió. Su objetivo, señala, es que se esclarezcan las causas y que lo ocurrido no vuelva a repetirse.
El caso se sigue en Sevilla y es una de las principales causas judiciales por intoxicación alimentaria en España. Aunque no afecta directamente a Palma, su alcance interesa también a los consumidores de Baleares por las consecuencias de un brote alimentario y por la responsabilidad de las empresas que comercializan productos destinados al consumo.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.