Europa endurece las reglas contra las afirmaciones ambientales engañosas
Las nuevas reglas europeas limitan las afirmaciones ambientales sin pruebas y buscan frenar el ‘greenwashing’ y proteger a las empresas rigurosas.
Las nuevas normas europeas contra el ‘greenwashing’, en vigor desde finales de septiembre, limitan el uso de términos como «ecológico», «verde», «sostenible» o «respetuoso con el medio ambiente» cuando no existan pruebas suficientes que los respalden.
La Comisión Europea calcula que más de la mitad de las afirmaciones ambientales empleadas en Europa son vagas, engañosas o no están suficientemente fundamentadas. Además, cuatro de cada diez no cuentan directamente con evidencias que las sostengan.
La proliferación de cientos de etiquetas y distintivos también dificulta que los consumidores puedan interpretar correctamente la información. La sostenibilidad se ha convertido en un argumento comercial, mientras que el uso de envoltorios verdes puede perjudicar a las empresas que sí invierten en reducir consumos, mejorar procesos, aumentar la eficiencia energética o utilizar materiales más respetuosos.
La reflexión tiene una relevancia especial en Menorca, cuya identidad exterior está vinculada a su condición de Reserva de la Biosfera y a la defensa de un modelo territorial diferenciado. El texto reclama rigor para que la sostenibilidad mantenga su valor como elemento de diferenciación turística, económica y social.
Para los vecinos de Palma y del resto de Mallorca, el debate afecta especialmente a la forma de interpretar las promesas ambientales de productos, servicios y destinos turísticos, aunque el texto centra su análisis en Menorca y en el ámbito balear.
Información elaborada a partir de Ultima Hora.