Europa lanza más de 150 alimentos vinculados al efecto de los fármacos GLP-1
Europa ha pasado de lanzar un alimento ligado al GLP-1 en 2025 a más de 150 este año, con proteínas, fibra y porciones más pequeñas.
La industria alimentaria europea ha lanzado este año alrededor de 150 productos diseñados para activar la hormona GLP-1, relacionada con la saciedad y con el efecto de medicamentos adelgazantes como Ozempic. En 2025 solo se comercializó una referencia de este tipo, según datos citados por Innova Market Insights.
Estos alimentos incorporan una mayor cantidad de proteínas, fibra, prebióticos o probióticos. Su objetivo es ofrecer una mayor densidad nutricional, de modo que una ración más pequeña aporte beneficios similares y ayude teóricamente a reducir la ingesta. La nueva oferta se concentra en platos preparados, complementos alimenticios, snacks y bebidas saludables.
En España todavía no se han generalizado, aunque todo apunta a que llegarán próximamente. El fenómeno responde a consumidores que buscan cuidar tanto su salud física como su bienestar mental y que optan por porciones más pequeñas y productos con menos grasa, azúcar y sal.
Según Worldpanel by Numerator, el 55% de los españoles asegura no seguir ninguna dieta, pero aumentan el consumo de proteínas, grasas saludables y fibra. Entre los hábitos que ganan peso figuran añadir semillas o frutos secos al desayuno, comer pescado al menos una vez por semana, tomar tres raciones de lácteos al día y consumir entre cuatro y cinco huevos semanales.
Danone y Nestlé ya trabajan en esta tendencia, denominada también GLP-1 friendly. La primera ha lanzado Oikos Fusion, dirigido específicamente a consumidores de Ozempic, mientras que la segunda desarrolla la línea Vital Pursuit de platos preparados. El consumo de estos fármacos ya repercute en la compra: un estudio cifra en 500 euros anuales el ahorro en alimentación de los hogares británicos que los utilizan, y una investigación de la Universidad de Cornell sitúa entre el 5% y el 8% la reducción mensual en Estados Unidos.
La tendencia, presentada en el salón Alimentaria Foodtech de Barcelona, también puede beneficiar a los comercios de productos frescos y de proximidad, mientras que plantea dificultades para la restauración por la reducción de las comidas fuera de casa y del picoteo. Por su proximidad geográfica y por el peso del consumo alimentario y de la restauración en Palma, la evolución de esta oferta europea puede acabar influyendo en la cesta de la compra de los vecinos de la capital balear, aunque todavía no se han concretado lanzamientos en la ciudad.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.