La cumbre del clima de Antalya priorizará las acciones concretas sobre las grandes promesas
La cumbre del clima de Antalya (COP31) prioriza las acciones concretas frente a las promesas globales, con Australia y Turquía liderando dos vías de negociación
Turquía acogerá dentro de una semana la cumbre del clima de Antalya (COP31), un encuentro que llega en un momento de estancamiento de las negociaciones climáticas, con un desencanto creciente por los resultados de los últimos años y una situación geopolítica complicada. Según el análisis recogido por Diario de Ibiza, la cita pretende dejar atrás la etapa de las grandes promesas, con pocas opciones de prosperar, para centrarse en la implementación de medidas concretas.
El texto recuerda que las cumbres de Dubái, Sharm El-Sheikh, Bakú o Brasil arrancaron con compromisos ambiciosos sobre reducción de emisiones, movilización de fondos para la transición energética y ayuda a los países más vulnerables frente a las pérdidas y daños, pero que muchas acabaron con acuerdos mínimos y avances considerados insuficientes ante la urgencia climática.
Wopke Hoekstra, comisario europeo de Clima, sostiene que el encuentro debe centrarse en convertir los compromisos adquiridos en avances y acciones concretas, y en fortalecer la cooperación multilateral, incluso cuando existan diferencias entre los socios. El texto añade que la influencia de países como Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudí o Irán ha dificultado en los últimos años la obtención de acuerdos más ambiciosos.
Marta Torres-Gunfaus, directora del Programa de Clima del IDDRI, considera que el gran reto será consolidar lo logrado y enviar una señal política de que la acción climática sigue avanzando. Según la especialista, los debates prácticos y las alianzas internacionales pragmáticas tendrán más peso que las negociaciones formales dentro de Naciones Unidas.
La cumbre se desarrollará en dos niveles: Australia liderará la parte técnica dentro de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático, mientras que Turquía impulsará una agenda paralela para movilizar a empresas, inversores, ciudades y sociedad civil. Entre los objetivos citados figuran alcanzar un 35% de electrificación global para 2035, reducir a la mitad el crecimiento de los residuos globales en una década y disminuir al menos un 25% el consumo energético de la edificación en menos de diez años.
Linda Kalcher, directora ejecutiva de Strategic Perspectives, afirma que Antalya obligará a muchos países, incluida la Unión Europea, a cambiar su estrategia negociadora hacia una postura más proactiva. Jesse Scott, del European University Institute, coincide en que será más importante encontrar mecanismos efectivos de financiación, con compromisos públicos y privados, que obtener titulares sobre cifras globales.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.