Los riñones de donantes de 75 años o más logran una supervivencia comparable a la de órganos más jóvenes
Un estudio de cinco hospitales españoles con 1.178 trasplantes renales muestra que los riñones de donantes de 75 años o más sobreviven a medio plazo como los de
Los riñones procedentes de donantes de 75 años o más pueden alcanzar a medio plazo una supervivencia comparable a la de los órganos de donantes más jóvenes dentro del grupo de edad avanzada. Así lo recoge un estudio multicéntrico basado en el Registro Autonómico de Trasplantes de Andalucía, en el que participan cinco hospitales españoles, que analiza 1.178 trasplantes renales realizados entre 2020 y 2025 con órganos de donantes de 65 años o más.
El trabajo, presentado en el 56.º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.), que se celebra desde este jueves en Murcia, responde a una cuestión cada vez más relevante por el envejecimiento de la población, que ha elevado la edad tanto de los donantes como de los receptores renales, according a los autores. Los investigadores dividieron los trasplantes en tres grupos según la edad del donante: 467 procedían de personas de entre 65 y 69 años, 398 de entre 70 y 74, y 313 de 75 años o más.
Los resultados no mostraron diferencias estadísticamente significativas en la supervivencia del riñón trasplantado entre los tres grupos. Al año seguían funcionando el 92,3% de los injertos de donantes de 65 a 69 años, el 91,6% de los de 70 a 74 y el 89,9% de los de 75 años o más. A los cinco años, las cifras fueron del 78%, el 84% y el 81,7%, respectivamente.
Los investigadores analizaron también si la edad del donante podía influir por sí misma en el riesgo de pérdida del injerto, teniendo en cuenta factores previos al trasplante como las características del donante y del receptor, el tiempo que este último llevaba en diálisis, el tipo de donante y el tiempo de isquemia fría, es decir, el periodo en que el órgano permanece preservado desde su extracción hasta el trasplante. La edad del donante no apareció como factor independiente de riesgo. En cuanto a los pacientes receptores, sí se encontraron diferencias entre los tres grupos, pero al considerar conjuntamente los distintos factores fue la edad del receptor, y no la del donante, la que se asoció con un mayor riesgo para la supervivencia del paciente.
Según los autores, los datos reflejan el peso creciente de los donantes de mayor edad. Los 313 trasplantes procedentes de personas de 75 años o más supusieron más de una cuarta parte de los 1.178 analizados y se destinaron especialmente a receptores también mayores. Para los investigadores, estos injertos constituyen "un grupo clave" para facilitar el acceso al trasplante, sobre todo entre los pacientes de más edad.
El estudio apunta, además, un margen de mejora: estos órganos se desplazaron con más frecuencia desde un área distinta a la del hospital trasplantador y presentaron tiempos de isquemia fría más prolongados, cuya reducción podría contribuir a mejorar los resultados a largo plazo.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.