Pacientes de Vivanta en Ibiza denuncian pérdida de tratamientos pagados tras el cierre de la clínica
Decenas de pacientes de Vivanta en Ibiza pierden tratamientos ya pagados tras el cierre de la clínica, que cierra en toda España en proceso de quiebra.
Los pacientes de las clínicas Vivanta en Ibiza se encontraron este lunes, 26 de octubre, con la persiana bajada en la única sucursal que seguía abierta en la isla. Tras cerrar sus oficinas de Santa Eulària y Sant Antoni en el último mes y medio, la clínica de Vila echó el cierre sin dar explicaciones a las decenas de personas que tenían citas programadas, muchas de ellas ya pagadas por tratamientos que suman miles de euros.
En la puerta, un cartel remite a una página web que aparece vacía y un escueto mensaje indica que la ubicación "suspende temporalmente su actividad". Según relatan los afectados, muchos se enteraron del cierre al acudir a su cita, y algunos aseguran que el viernes 23 de octubre todavía se estaban dando citas para noviembre y se cobraban pagos por adelantado.
Uno de los casos citados es el de Gabriel Barath, que solicitó un préstamo de 9.000 euros para dos tratamientos. Su esposa, que había abonado 6.000 euros, se ha quedado sin implantes ni ortodoncia, y sus carillas y los dientes frontales que debían arreglarse siguen a medias. Otra paciente, Rebeca Cosano, explica que ella y una amiga han pagado 3.000 euros por ortodoncia invisible que ahora están inacabados, y que no obtienen respuesta en los teléfonos de atención, donde solo se escucha un mensaje grabado.
Los afectados han presentado una denuncia colectiva en el Juzgado de guardia de Ibiza y una reclamación ante el departamento de Consumo del Consell d'Eivissa. Además, se están organizando a través de un grupo de mensajería y valoran contratar abogados y promover una causa judicial conjunta.
La situación se enmarca en el cierre de Vivanta en toda España, después de que la empresa, en proceso de quiebra, se quedara sin recursos y fracasara una oferta de compra del Grupo Donte que caducó el 21 de octubre. La compañía había recibido en 2022 un rescate público de 40 millones de euros por parte de la SEPI, una ayuda que sigue pendiente de respuesta en la Comisión Europea.
Información elaborada a partir de Noudiari (Eivissa).