Precariedad, redes y vivienda alimentan el giro de jóvenes hacia Vox
La precariedad, la vivienda, las redes sociales y la desconfianza institucional explican el giro de parte de los jóvenes hacia Vox.
Uno de cada cuatro menores de 25 años votaría actualmente a Vox en unas elecciones generales, según la última encuesta del CIS. El fenómeno, que también se observa en otros países europeos, ha quedado reflejado en imágenes de jóvenes cantando el ‘Cara al sol’ durante las protestas por la vivienda en Madrid.
Expertos y representantes juveniles consultados por Ara Balears relacionan esta tendencia con la precariedad laboral, el difícil acceso a la vivienda, la falta de expectativas y la desconfianza en las instituciones. La filóloga y exdiputada Laura Camargo señala que las redes sociales actúan como espacios de radicalización mediante mensajes breves, polarizadores y basados en el miedo y las amenazas.
El sociólogo menorquín Borja Pellejero sitúa el origen del descontento en la crisis económica de 2008 y en el empeoramiento de problemas como el acceso a la vivienda. También apunta a la difusión del discurso que presenta a la inmigración como responsable de la pérdida de recursos y oportunidades, un relato que considera más sencillo y permeable que el de las desigualdades sociales.
La historiadora Margalida Roig vincula el auge de los mensajes neofalangistas con la desinformación y la idealización del franquismo. En el caso de Baleares, advierte además de que la defensa del turismo como única vía económica puede dificultar el debate sobre un cambio de modelo y recuerda que el monocultivo turístico implantado durante el franquismo ha terminado siendo, a su juicio, una condena para las islas.
Entre los jóvenes menorquines citados figura Alejandro Llabrés, de 24 años, que sigue dispuesto a votar a Vox y reclama liberalizar suelo y agilizar los permisos para afrontar el problema de la vivienda. Xim Todo, presidente de Nuevas Generaciones del PP de Menorca, también percibe más apoyo juvenil a sus ideas por el encarecimiento de los pisos y la dificultad para emanciparse.
Desde las Juventudes Socialistas de Menorca, Hendrik Reuter atribuye parte del atractivo de la extrema derecha a sus mensajes simples y contundentes en redes sociales. Considera que existe malestar por las expectativas frustradas de muchos jóvenes, aunque defiende que la respuesta debe pasar por reforzar los servicios públicos y garantizar derechos. El debate afecta al conjunto de Baleares y resulta relevante para Palma por el impacto que tienen en la capital la vivienda, la precariedad y la polarización política entre los jóvenes.
Información elaborada a partir de Ara Balears.