Los nietos de Sebastián Escarrer reclaman en los tribunales acciones de Meliá
Los cuatro hijos de Sebastián Escarrer demandan a los albaceas por el bloqueo de unas participaciones de Meliá vinculadas a la herencia familiar.
Los cuatro hijos de Sebastián Escarrer han demandado a los albaceas de la herencia de sus abuelos por no haber recibido las participaciones de Meliá Hotels International que, según sostienen, les corresponden. El conflicto afecta a una de las principales familias empresariales de Mallorca y enfrenta a dos generaciones de los Escarrer.
Los demandados son Juan Vives, histórico directivo de la compañía, y Luis Díaz de Bustamante, secretario del consejo de administración de Meliá, ambos designados albaceas de la herencia, según publica El Confidencial. El origen de la disputa está en la interpretación de los testamentos de Gabriel Escarrer Julià, fundador de la hotelera, fallecido en noviembre de 2024, y de su esposa, Ana María Jaume, que murió en agosto de 2025.
La controversia gira en torno a las participaciones de cuatro sociedades patrimoniales mediante las que la familia controla el grupo. Los seis hijos del matrimonio mantienen conjuntamente el 54,8 % del capital de Meliá. Sebastián Escarrer renunció a determinados legados para que las participaciones correspondientes pasaran directamente a sus cuatro hijos.
Ninguna de las partes cuestiona, según la misma información, que las acciones correspondan a los cuatro nietos. La diferencia está en las condiciones para entregarlas: los albaceas y el resto de los hermanos consideran necesario que los beneficiarios se adhieran al pacto de socios firmado por la familia en octubre de 2018, mientras que los demandantes sostienen que esa exigencia no aparece expresamente en los testamentos.
El acuerdo establece mayorías reforzadas para determinadas decisiones y penalizaciones económicas por incumplimiento. Seguirá vigente hasta 2030, cinco años después del fallecimiento de Ana María Jaume. La familia también cuenta con un protocolo aprobado en 2008 que regula su relación con la empresa y prohíbe a los miembros de la tercera generación desempeñar funciones profesionales en el grupo.
La falta de entrega de las participaciones impide a los cuatro nietos ejercer sus derechos políticos y ha llevado el conflicto a los tribunales. El desacuerdo ya se hizo visible en la junta de accionistas de Meliá del pasado mayo, cuando Jaime Escarrer cuestionó el pacto de socios y afirmó que, en la práctica, refuerza la posición de su tío Gabriel Escarrer como presidente y consejero delegado.
Información elaborada a partir de Ultima Hora.