El PSOE canario afronta las autonómicas de mayo con debilidad organizativa tras los últimos escándalos
Los socialistas canarios temen el impacto de los escándalos y del escenario nacional en las autonómicas de mayo y en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canar
Los socialistas canarios temen el impacto que tendrán en las elecciones autonómicas los acontecimientos de las últimas semanas, desde el grave accidente ferroviario en Toledo hasta las dimisiones de Óscar Puente y Montse Mínguez, pasando por los nuevos registros de la UCO por orden judicial en la investigación de presuntas mordidas que afectan a José Luis Ábalos, Koldo García y otros militantes del PSOE. Según el análisis publicado por La Provincia, la preocupación es evidente, aunque no hay angustia, porque la mayoría de la élite del partido no ha vivido antes una situación parecida.
El texto recuerda que en 1995, durante la agonía del felipismo, el PSOE, con Augusto Brito como candidato, perdió siete diputados y se quedó en dieciséis escaños. Cuatro años después, con Jerónimo Saavedra, solo recuperó tres. El autor subraya también que Coalición Canaria pactó entonces con el Partido Popular para investir a Román Rodríguez, un dato que, a su juicio, se ha olvidado con el paso del tiempo.
El artículo critica la falta de presencia pública del líder regional, Ángel Víctor Torres, al que describe como ausente en el debate sobre lo que ocurre, y sostiene que el PSOE canario llega a las elecciones de mayo con debilidad organizativa, desgaste territorial y relaciones tensas entre las islas y la dirección regional. Según el autor, falta renovar estilos y relaciones con la sociedad civil.
El análisis plantea dos escenarios para las generales: que el PSOE obtenga entre 105 y 110 diputados, con Pedro Sánchez al frente de la oposición, o que caiga por debajo de 100 escaños, lo que pondría en cuestión su liderazgo y abriría una crisis interna. En el primer caso, según los veteranos citados por el texto, el PSOE canario perdería apenas unos pocos diputados en mayo; en el segundo, el impacto podría ser catastrófico, con menos de veinte escaños y la pérdida de poder en varios ayuntamientos, incluido el de Las Palmas de Gran Canaria.
Para la ciudad, la noticia interesa porque el resultado de los socialistas en las autonómicas y municipales podría afectar directamente a la composición del Ayuntamiento capitalino. El artículo concluye que el PSC-PSOE, en su día con ambiciones de mayor autonomía, padece ahora las consecuencias del sucursalismo.
Información elaborada a partir de La Provincia.