López-Ibor alerta de que la tristeza cotidiana no siempre requiere medicación
La psiquiatra María Inés López-Ibor alerta de la medicalización del sufrimiento y reclama más recursos para atender la salud mental.
La catedrática de Psiquiatría María Inés López-Ibor ha advertido de que la sociedad corre el riesgo de medicalizar el sufrimiento cotidiano y ha defendido que la tristeza o la ansiedad vinculadas a pérdidas y duelos no constituyen necesariamente una enfermedad. La experta realizó estas declaraciones durante unas jornadas sobre salud mental.
López-Ibor explicó que el tratamiento psiquiátrico ha mejorado con psicofármacos más eficaces y mejor tolerados, nuevas terapias psicológicas y técnicas como la estimulación magnética transcraneal. Según señaló, la estancia media en la clínica fundada por su abuelo ha pasado de unos dos meses a entre siete y diez días.
En relación con la salud mental de las mujeres, destacó la influencia conjunta de los factores biológicos y hormonales y de los roles que desempeñan a lo largo de la vida, como hijas, madres, parejas, trabajadoras o cuidadoras. Indicó que la mayoría de los trastornos mentales se diagnostican entre los 15 y los 30 años y que en las mujeres los factores hormonales pueden favorecer los cuadros de ansiedad y afectivos.
La psiquiatra situó entre los problemas más frecuentes los trastornos de ansiedad y depresivos, además de los trastornos de la conducta alimentaria y las adicciones a sustancias y a las nuevas tecnologías. Citó estimaciones según las cuales la depresión afecta a entre el 5% y el 7% de la población general a lo largo de la vida, con una incidencia un 30% mayor en mujeres, mientras que la ansiedad alcanza entre el 10% y el 12% y los trastornos alimentarios, entre el 6% y el 7%.
Para prevenir problemas durante la juventud, recomendó mantener buenos hábitos de sueño, alimentación y ejercicio, potenciar las fortalezas, establecer vínculos sanos y evitar el consumo de tóxicos. También subrayó la importancia de la detección temprana, porque permite tratar los problemas en fases más leves y mejorar la recuperación.
En la edad adulta, López-Ibor señaló que la combinación del cuidado de los hijos, el trabajo y la atención a padres dependientes puede generar una importante sobrecarga psicológica, especialmente en las mujeres. A su juicio, son necesarias más medidas de corresponsabilidad, recursos sociales y conciliación laboral. La especialista también reclamó más profesionales y tiempo en la atención primaria para detectar y atender los problemas de salud mental, una cuestión de interés para la población de Las Palmas de Gran Canaria como capital de la provincia.
Información elaborada a partir de La Provincia.