Salir de un piso compartido no basta para dejar de responder por el alquiler
Salir de un piso compartido sin modificar el contrato puede mantener las obligaciones del antiguo inquilino y generar problemas con la fianza.
Abandonar un piso compartido y entregar las llaves a otro inquilino no implica necesariamente quedar fuera del contrato. Si el nombre de la persona que se marcha sigue figurando en el arrendamiento, el propietario puede continuar considerándola parte del alquiler, según ha explicado Carlos Sánchez, responsable del departamento jurídico de Alquiler Seguro, a Europa Press.
La situación puede producirse cuando los compañeros acuerdan una sustitución para evitar trámites, pero no comunican el cambio al arrendador ni modifican el contrato. Hasta que la salida se formalice, el antiguo inquilino puede seguir sujeto a las obligaciones pactadas, aunque ya viva en otro lugar. Las cantidades que podrían reclamársele dependerán del contenido del contrato y de cómo estén configuradas las responsabilidades de los arrendatarios.
Compartir un contrato tampoco significa automáticamente que todas las deudas sean solidarias. El Código Civil establece que la solidaridad debe resultar de la obligación, por lo que es necesario revisar el contrato antes de concluir que cualquiera de los firmantes responde por toda la renta. Además, la sustitución de un deudor requiere el consentimiento del acreedor.
La fianza puede generar otro conflicto si quien se marcha entrega su parte al nuevo ocupante mediante un acuerdo informal. En ese caso, será más difícil demostrar ante quién y en qué condiciones debe recuperarla. La persona que entra tampoco adquiere por el mero hecho de ocupar la habitación la condición de arrendataria frente al propietario.
Esta falta de documentación puede dificultar que el nuevo residente acredite su alquiler para solicitar ayudas o aplicar posibles beneficios fiscales. La Ley de Arrendamientos Urbanos exige el consentimiento escrito del arrendador para ceder un contrato de vivienda y también para subarrendarla parcialmente. La cobertura de los seguros podría verse igualmente afectada si quienes viven en el inmueble no coinciden con las personas que figuran en el contrato, aunque dependerá de cada póliza y de las circunstancias del incidente.
La recomendación de Alquiler Seguro es comunicar al propietario tanto la salida como la entrada y dejar el acuerdo por escrito. Un anexo firmado debería recoger quién abandona el alquiler, quién se incorpora, desde qué fecha y cómo se resuelve la parte correspondiente de la fianza. Es una cuestión que afecta también a quienes comparten vivienda en Las Palmas de Gran Canaria y en otros municipios de la provincia.
Información elaborada a partir de La Provincia.