La flota pesquera negocia con Mauritania un alza de los cánones por tonelada antes de que caduque el acuerdo
La flota pesquera negocia con Mauritania un alza de los cánones por tonelada antes de que caduque el acuerdo, con una docena de pesqueros gallegos afectados.
La flota pesquera europea que faena en Mauritania se prepara para negociar un nuevo protocolo con el país africano, cuyo acuerdo vigente caduca en apenas diez días. Según fuentes del propio caladero citadas por Faro de Vigo, la Comisión Europea pretende replantear su oferta sobre el aumento de los cánones que pagan las armadoras, que han sido convocadas a una reunión este miércoles para abordar las expectativas sobre la flexibilidad en los precios por tonelada notificadas desde Bruselas.
El texto detalla los pagos actuales: los pesqueros de entre 100 y 200 GT deben abonar 10.000 uguiyas trimestrales, algo más de 220 euros al cambio actual, y destinar una parte de sus capturas a la población necesitada. Los merluceros no congeladores pagan 100 euros por tonelada, los atuneros y palangreros de superficie abonan una cuota anual de hasta 3.500 euros por barco y un canon que puede llegar a 80 euros por tonelada, y los arrastreros pelágicos, principales beneficiarios del acuerdo con 225.000 toneladas anuales de un total autorizado de 280.000, pagan entre 75 y 140 euros.
Un capitán consultado calcula que pasar de 100 a 150 euros por tonelada supondría 300.000 euros adicionales que las empresas tendrían que asumir, y advierte de que la presión sobre el sector es cada vez mayor. «Los armadores están a tope ya, cada vez se nos exprime más», señala, al tiempo que menciona la pérdida de zonas de pesca y de la langosta como factores de desgaste.
Desde Madrid, el secretario general de Cepesca, Javier Garat, reconoce que se busca cerrar la renovación, aunque «no es fácil». El acuerdo afecta a una decena de países europeos, entre ellos España, y a medio centenar de pesqueros de capital español, de los que en torno a una docena son gallegos. La Comisión Europea ha descartado una prórroga, por lo que la negociación debe cerrarse de manera inminente.
Por parte mauritana, la ministra de Pesca, Aïssata Lam, mantuvo este fin de semana una agenda centrada en la actividad pesquera de Nuadibú, donde habló de mejoras salariales, estadísticas sobre licencias y la reducción de exportaciones de pescado para abastecer el mercado interno, aunque no mencionó las negociaciones con Bruselas. Según el texto, desde Mauritania se incrementan las presiones para subir los cánones.
Para Pontevedra, uno de los principales puertos pesqueros del país, la negociación tiene repercusión directa, dado que en la provincia y en la comunidad gallega se concentra buena parte de la flota que depende de estos caladeros. La noticia recoge así la incertidumbre de un sector que, a menos de un mes del vencimiento del protocolo, busca alternativas sin encontrarlas.
Información elaborada a partir de Faro de Vigo.