La UIC alerta de los cambios persistentes de conducta como señal de riesgo juvenil
Expertos de la UIC, con campus en Sant Cugat, destacan las señales de alerta y la comunicación familiar para prevenir el suicidio juvenil.
Detectar cambios persistentes en el estado de ánimo y la conducta de los adolescentes puede ser clave para prevenir el suicidio juvenil, según expertas y expertos de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC), que cuenta con campus y clínicas universitarias en Sant Cugat del Vallès.
La directora médica de Support–Clínica Universitaria de Psicología y Psiquiatría, Montserrat Pàmias, señala como señales de alerta el aislamiento, las alteraciones del sueño y el apetito o la pérdida de interés por las actividades sociales. También destaca que los cambios de ánimo que se mantienen durante al menos una semana requieren una atención especial.
Pàmias recomienda que las familias pregunten por aspectos objetivos, como los hábitos de descanso o alimentación, y que ofrezcan ayuda de manera neutral, sin juzgar al adolescente. En algunos casos, añade, otros adultos cercanos, como el profesorado, pueden desempeñar un papel importante a la hora de detectar el malestar y facilitar el acceso a profesionales de la salud.
El acoso escolar es otro de los factores señalados por Carlos García Forero, jefe del Área de Epidemiología y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UIC. El experto afirma que está asociado de forma consistente con las autolesiones y la conducta suicida, aunque precisa que suele interactuar con otras vulnerabilidades y no constituye por sí solo una causa directa.
Los especialistas también advierten del papel de las redes sociales, que pueden ofrecer apoyo, pero también amplificar situaciones de riesgo, especialmente entre adolescentes vulnerables. Según los últimos datos oficiales del INE, 90 menores de 20 años murieron por suicidio en España durante 2024.
Para prevenir estas situaciones, la UIC defiende trabajar desde la infancia la comunicación emocional, la capacidad de afrontar las dificultades y la búsqueda de ayuda. Pàmias señala que el Codi Risc Suïcidi de Catalunya ha registrado en el último año un aumento de su actividad en menores por ideación suicida, mientras que las tentativas han disminuido.