Miles de anuncios fraudulentos esquivan los controles de Google y llegan a millones de usuarios
Un estudio de NYU y la Universidad Radboud halla casi 189.000 anuncios engañosos de software que burlaron los controles de Google en Europa.
Miles de anuncios engañosos han conseguido burlar los controles publicitarios de Google y llegar a millones de usuarios con falsas alertas de virus, promesas imposibles y enlaces poco transparentes. Así lo revela un estudio de investigadores de la Universidad de Nueva York (NYU) y de la Universidad Radboud, en Países Bajos, que analizó casi 189.000 anuncios de software y aplicaciones. Las campañas acumularon más de 100 millones de impresiones en Europa, con exposiciones potenciales a amenazas informáticas.
El trabajo se presentará el 18 de noviembre en ACM CCS 2026, la conferencia de seguridad informática que se celebrará del 15 al 19 de noviembre en La Haya. Según el estudio, algunos anuncios permanecieron activos durante meses o años pese a los controles de Google. En uno de los casos, los investigadores denunciaron publicidad que dirigía a una web vinculada a una operación de distribución de malware. Google retiró el anuncio señalado, pero dejó activos otros 41 que conducían al mismo dominio. Para los autores, retirar anuncios aislados no basta para frenar una campaña.
El estudio distingue tres modalidades. La primera es el llamado scareware, anuncios que intentan asustar con falsas alertas de seguridad que aseguran que el móvil está infectado, que el navegador ha sido comprometido o que los datos personales están en peligro. Se identificaron 238 anuncios de este tipo, con más de 16 millones de impresiones. La segunda agrupa promesas de software poco creíbles, como recuperar fotos borradas hace siete años o localizar la ubicación GPS de una persona con solo su número de teléfono: 3.346 anuncios, con 89,9 millones de impresiones. La tercera juega con el diseño, ocultando qué se anuncia con imágenes ambiguas y botones como «Continuar» o «Acceder»: 258 anuncios.
Para localizar estas prácticas, los investigadores crearon AdLens, una herramienta que combina reconocimiento de texto e inteligencia artificial y que compara los anuncios de la biblioteca de transparencia de Google con patrones asociados a tácticas engañosas. El estudio también revisó 147 aplicaciones promocionadas: 34 ya no estaban disponibles en las tiendas, aunque sus anuncios seguían activos.
Los expertos recomiendan no pulsar los botones de una alerta alarmista dentro de una página web, cerrar la pestaña y comprobar el equipo con herramientas de seguridad habituales. También aconsejan desconfiar de promesas extraordinarias, revisar quién desarrolla una aplicación y descargarla solo desde tiendas o webs oficiales.
El estudio se limita a anuncios de software y apps mostrados en el Espacio Económico Europeo y no cubre toda la publicidad de Google ni las redes como Meta o TikTok, por lo que el alcance real del problema podría ser mayor. Los autores concluyen que los filtros automáticos no bastan sin respuestas eficaces a las denuncias, y piden controles que sigan el rastro de los anunciantes y sus dominios, retiradas coordinadas de las campañas sospechosas y una supervisión independiente.
Aunque la investigación no es de ámbito valenciano, afecta a cualquier usuario de internet en la provincia y en la ciudad de Valencia, donde el consumo de estos servicios es cotidiano.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.