Una profesora de Castellano en Torrent plantea dejar la docencia por la falta de vivienda asequible
Una profesora de Castellano que trabaja en Valencia relata la angustia para encontrar piso y se plantea dejar la docencia por el precio de la vivienda.
Marian Mejía, profesora de Castellano en Secundaria y Bachillerato en un colegio privado de Calicanto, ha llegado a plantearse renunciar a la docencia por la dificultad para encontrar un piso cada vez que surge una oportunidad laboral. Tiene dos másteres, vive en Torrent en un piso compartido por 360 euros al mes con los gastos incluidos y se ha marcado un plazo: si en un año o año y medio no consigue una plaza fija por oposición, tendrá que volver a casa de su madre en Barcelona.
Según relata, su experiencia en València fue especialmente angustiosa. Durante la búsqueda encontró precios que considera inasumibles, como habitaciones de 500 a 720 euros, y pisos en condiciones que describe como deplorables. También denuncia prácticas abusivas, como anuncios que exigían reservas de hasta 500 euros para visitar un piso, de los que 100 no se devuelven aunque no se firme el contrato.
Marian explica que la inestabilidad de la vivienda le ha obligado a moverse por varias ciudades, desde Barcelona a Lleida y de nuevo a València, y que la incertidumbre le ha causado mucha ansiedad. Reconoce que buscar un piso para vivir sola es hoy una opción fuera de su alcance: en Torrent, un estudio le pareció demasiado pequeño y un piso de 980 euros ya estaba alquilado cuando preguntó por él.
Su testimonio pone el foco en la situación de los docentes jóvenes que, pese a tener una vocación clara, afrontan cambios de ciudad, contratos de sustitución y pisos compartidos a precios elevados. Marian asegura que el bloqueo del mercado de la vivienda hace que estos profesionales sean especialmente vulnerables.
Para ella, la clave sería lograr una plaza fija, algo que implica años de preparación, puntos y desplazamientos. Mientras tanto, cursa un máster de español como lengua extranjera como alternativa profesional, y confiesa que se pregunta si merece la pena el esfuerzo y el coste económico que supone buscar trabajo como profesora.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.