Aldeas Infantiles pide proteger a los menores de la sobreexposición digital
Aldeas Infantiles SOS alerta de los riesgos del sharenting y ofrece pautas para proteger la privacidad de los menores en internet.
Aldeas Infantiles SOS ha presentado el informe Crecer en el escaparate digital, en el que analiza los riesgos de publicar imágenes y datos de niños, niñas y adolescentes en internet. La organización señala que el 47% de las familias españolas comparte fotografías de sus hijos y nietos menores de edad en la red.
El documento, difundido en Álava y de interés para las familias de Vitoria-Gasteiz, advierte de las consecuencias que esta exposición puede tener sobre la intimidad, la salud emocional, la huella digital y la seguridad infantil. También aborda los datos que recopilan asistentes virtuales, juguetes inteligentes, relojes conectados, aplicaciones y plataformas educativas.
Según Aldeas Infantiles SOS, la combinación de imágenes y datos sobre voces, ubicaciones, hábitos, preferencias y patrones de aprendizaje puede crear perfiles detallados de los menores. Estos perfiles pueden utilizarse para personalizar contenidos y publicidad, prolongar el tiempo de uso e influir en decisiones de consumo.
La directora de la entidad de infancia, María del Mar Líndez, ha subrayado que el objetivo “no es culpabilizar a nadie”, sino proporcionar información, ya que muchas familias comparten contenidos con buena intención y sin conocer todas sus posibles consecuencias. La divulgadora experta en sharenting, Natalia Díaz, ha advertido de que los menores que aparecen en estas publicaciones no han decidido tener espectadores de su vida privada.
La organización considera que la opción más segura es no publicar imágenes ni datos de menores en internet. Si se decide hacerlo, recomienda valorar la finalidad, pedir permiso al menor según su edad y madurez, evitar contenidos íntimos o que revelen información personal y limitar la audiencia mediante la configuración de privacidad.
El informe también aconseja revisar publicaciones antiguas y permisos concedidos a terceros, acordar con familiares que no reenvíen imágenes, respetar la privacidad de otras personas y educar a los menores sobre sus derechos y responsabilidades. Además, pide actuar con coherencia, solicitando permiso y respetando una negativa, y evitar que la cámara esté presente de forma constante en la vida familiar.
Información elaborada a partir de Diario de Noticias de Álava.