El calor reduce hasta un 40% la cosecha de patata alavesa
El calor y la falta de lluvias reducen hasta un 40% la cosecha de patata alavesa, aunque la calidad del producto se mantiene.
La campaña de recolección de la patata de Álava encara su recta final con una producción estimada de unos 9 millones de kilos, aproximadamente un 30% inferior a la que se habría obtenido con unas condiciones meteorológicas más favorables. El intenso calor del verano y la falta de lluvias han adelantado la cosecha, que comenzó a finales de agosto y está previsto que termine la próxima semana.
Jon Legorburu, técnico de campo de Udapa, explica que la merma ha oscilado entre el 20% y el 40%, dependiendo de las fechas de siembra y de la rotación de las parcelas. Las altas temperaturas paralizan la tuberización de la planta y generan tubérculos de menor calibre. Pese a la menor producción, la calidad del producto está siendo satisfactoria, con buen estado sanitario y una incidencia limitada de enfermedades fúngicas.
La rentabilidad de las explotaciones es una de las principales preocupaciones del sector, especialmente cuando disminuyen los rendimientos y aumentan las dificultades para cubrir los costes de producción. También preocupa la adaptación a un escenario agroclimático más variable, que obliga a revisar la gestión del agua y a apostar por variedades más resistentes al calor y la falta de humedad. En este ámbito, Udapa trabaja con la variedad Edurne, desarrollada junto a NEIKER.
Legorburu defiende el consumo de patata cocida o asada dentro de una dieta equilibrada, ya que, según señala, es un alimento saciante y fuente de energía, vitaminas y antioxidantes. También destaca la importancia de elegir productos de temporada, por su frescura y por su contribución al consumo sostenible y al trabajo de los productores locales.
El técnico de Udapa considera que la patata seguirá siendo un cultivo importante para el territorio alavés por su bajo impacto ambiental, su contribución a las economías locales y su papel en el medio rural. Mientras avanza la cosecha, también continúa al ritmo previsto la construcción de una nueva planta para la recepción, selección y conservación de patata de siembra, que la empresa espera poner en funcionamiento este otoño.
La infraestructura incorporará calibradoras y seleccionadoras ópticas de última generación, además de sistemas de refrigeración de agua con refrigerantes naturales como el propano. El objetivo es modernizar la producción de semilla certificada, mejorar la eficiencia y el control de calidad, y reducir el consumo eléctrico y el impacto ambiental.
Información elaborada a partir de Diario de Noticias de Álava.