Las cooperativas vascas reclaman más apoyo para garantizar el futuro agrario
KONFEKOOP reclama apoyo para afrontar la falta de relevo, la competencia global y los costes regulatorios del sector agrario vasco.
La Agrupación Sectorial Agraria y Alimentaria de KONFEKOOP, integrada por 73 cooperativas vascas, más de 7.000 personas socias y unos 900 empleos, reclama estructuras sólidas y apoyo institucional para afrontar los retos del sector agrario y alimentario.
La organización advierte de que la actividad está condicionada por la regulación europea, la competencia global y las tensiones geopolíticas, factores que afectan a las cadenas de suministro, al precio y a la disponibilidad de materias primas. También señala como desafíos la falta de mano de obra, el relevo generacional y unos fenómenos climáticos cada vez más extremos y frecuentes.
KONFEKOOP destaca el papel de las cooperativas en la soberanía y la seguridad alimentaria. Más del 50% de las explotaciones de Euskadi participan en estas entidades, que agrupan la producción, facilitan la transformación y comercialización y buscan asegurar rentas dignas para sus socios. Entre sus ámbitos de actividad figuran los cereales, las patatas, los huevos, los productos hortofrutícolas, los lácteos, el vino, las legumbres, las oleaginosas y el aceite.
La entidad considera que el relevo generacional exige ingresos dignos, estabilidad y tiempo de calidad, además de un mayor reconocimiento social del trabajo agrario y medidas que favorezcan la conciliación. También defiende que los consumidores presten más atención a la calidad, la garantía sanitaria y el impacto de comprar productos de cercanía.
Asimismo, subraya que muchas cooperativas están impulsando la innovación mediante nuevos productos, formatos y soluciones de cuarta y quinta gama, en colaboración con grupos de investigación. El modelo cooperativo, añade, permite reforzar la trazabilidad, la seguridad alimentaria, la conservación, la negociación conjunta y el acceso a los mercados.
Sobre la normativa europea, KONFEKOOP reconoce que las exigencias elevan los costes y las cargas administrativas, especialmente para las estructuras pequeñas, aunque considera necesarias para garantizar la calidad y la sanidad. También reclama que los alimentos procedentes de fuera de la Unión Europea cumplan garantías equivalentes mediante mecanismos como las cláusulas espejo, los ajustes en frontera y controles reforzados. El debate afecta al conjunto de Euskadi y, por tanto, al abastecimiento y a las decisiones de consumo de los vecinos de Vitoria-Gasteiz.
Información elaborada a partir de Diario de Noticias de Álava.