Pasaia, el rincón guipuzcoano de una calle que cautivó a Víctor Hugo
Pasaia, en Gipuzkoa, fue descrita por Víctor Hugo como una localidad de una sola calle y hoy conserva su antigua residencia como museo.
Pasaia, en el noreste de Gipuzkoa, ha sido destacada por la revista ‘Viajar’ por su singular casco de Pasai Donibane, articulado en torno a una única calle que conecta el muelle con las faldas del monte. El municipio cuenta con unos 15.000 habitantes y cuatro distritos: Pasai Donibane, Pasai San Pedro, Pasai Antxo y Trintxerpe.
El enclave también está ligado a Víctor Hugo, que quedó fascinado por San Juan o Donibane durante su viaje por Euskal Herria a mediados del siglo XIX. El escritor francés describió el lugar como un espacio entre la tierra y el mar, con altas montañas y casas blancas, amarillas y verdes.
En una carta a su hija Leopoldina, Hugo relató asimismo la panorámica que contemplaba desde su balcón, con las colinas extendiéndose por la bahía hasta el monte Larrun. Pasaia conserva además un puerto natural al que se accede mediante pequeñas barcas desde el distrito de San Pedro.
La vivienda en la que residió el escritor, una construcción de piedra con torreón y un antiguo escudo, funciona actualmente como museo abierto al público. El propio Hugo la definió como un palacio camuflado bajo la apariencia de una cabaña.
El viaje terminó marcado por la tragedia: a su regreso a París, el autor supo que su hija Leopoldina, de un año, había fallecido en el río Sena junto a su esposo. La experiencia quedó reflejada posteriormente en su libro ‘Los Pirineos’, donde aludió a su paso por Pasaia.
La localidad guipuzcoana forma parte del patrimonio cultural y turístico de Euskadi, un ámbito de interés también para quienes viven en Vitoria-Gasteiz y buscan conocer otros enclaves de la comunidad.
Información elaborada a partir de Diario de Noticias de Álava.