El salmón encara una posible protección estatal y el veto a su pesca
El comité científico respalda declarar al salmón en peligro de extinción, una medida que podría prohibir su pesca en España.
El Comité Científico que asesora al Comité de Fauna y Flora ha dictaminado a favor de catalogar al salmón del Atlántico como especie «en peligro de extinción» en España. La medida abriría la puerta a prohibir su pesca y obligaría a adoptar actuaciones para conservar la especie y su hábitat.
Las poblaciones de salmón han caído más de un 80 % entre 2015 y 2024, según la Sociedad Ibérica de Ictiología (SIBIC). Además, en los últimos 30 años la especie ha desaparecido de la mitad de los ríos en los que estaba presente y sus poblaciones se han reducido un 70 % en tres generaciones.
El salmón atlántico está presente actualmente en Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y Navarra. La organización conservacionista Saxífraga solicitó formalmente en abril su inclusión en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, petición que llevó al Gobierno a encargar un informe al comité científico.
El siguiente paso será informar a las comunidades autónomas, cuyos gobiernos deberán pronunciarse. Su postura será decisiva, ya que en ocasiones anteriores algunas autonomías no siguieron propuestas del Comité Científico, como ocurrió con la anguila, el lobo o la gestión del eucalipto.
El informe llega tras la peor temporada de pesca registrada en Asturias y Cantabria. En Asturias se contabilizaron 108 capturas, frente a las 6.893 de 1969, mientras que en Cantabria se registraron tres. Ambas fueron las únicas comunidades que permitieron este año la captura de salmones.
El Principado ya ha anunciado que el próximo año prohibirá la pesca salvo la del primer ejemplar de cada cuenca, conocido como «campanu», y la de ejemplares vivos destinados a programas de reproducción y repoblación. En Cantabria, una medida similar está sobre la mesa, aunque todavía no se ha comunicado una decisión definitiva. La propuesta no afecta directamente al territorio zamorano, pero sí a la política estatal de conservación de especies y a la gestión de los ecosistemas fluviales.
Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.