Los tapices de la catedral narran la caída definitiva de Troya
La serie de tapices de la catedral de Zamora concluye con la caída de Troya y el regreso al silencio tras la destrucción de la ciudad.
La serie de tapices expuesta en la catedral de Zamora llega a su desenlace con la representación de la caída de Troya, tras diez años de guerra entre aqueos y troyanos.
El episodio muestra el engaño del caballo de madera ideado por Odiseo. Los troyanos introducen la estructura en la ciudad como una ofrenda a Palas Atenea, pese a las advertencias del sacerdote Laocoonte. Durante la noche, los guerreros aqueos salen de su escondite y sorprenden a los defensores.
La ciudad queda arrasada al amanecer. Pirro mata al rey Príamo, mientras Casandra y Andrómaca son capturadas y Polixena se dispone a ser decapitada ante la tumba de Aquiles. La escena reúne destrucción, violencia y muerte, en cumplimiento del destino anunciado por Casandra.
Con el final de la contienda desaparece el tumulto de los tapices. La narración sitúa junto a los jóvenes a un anciano que podría ser Benoît de Sainte-Maure, autor del poema que, según parece, inspiró al maestro tapicero flamenco.
El relato concluye con el visitante de la sala en silencio, ya de noche y solo en el museo, recuperando el sentido después de contemplar la última escena de la serie.
Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.