Sánchez reclama en Harvard frenar el poder de los tecnooligarcas
Sánchez defiende en Harvard regular la inteligencia artificial y las redes sociales, y presenta a España como laboratorio de estas medidas.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió este jueves en la Universidad de Harvard que las democracias actúen contra el poder de los grandes propietarios de redes sociales, plataformas digitales y sistemas de inteligencia artificial. Durante su intervención, en el último acto de su viaje de cuatro días a Estados Unidos, presentó a España como un posible “laboratorio” de medidas de regulación.
Sánchez advirtió ante los estudiantes de que los algoritmos pueden debilitar el pensamiento crítico, distorsionar el debate público y favorecer una agenda política al servicio de unos pocos. A su juicio, las democracias y los Estados todavía tienen más poder que los oligarcas tecnológicos, aunque “no por mucho más tiempo”.
El presidente respondió con un expresivo “ni de coña” a la petición del jefe de OpenAI, Sam Altman, de confiar en las empresas del sector pese al miedo que pueda generar su desarrollo. Sánchez aseguró que el futuro de la humanidad no debe quedar en manos de unos pocos multimillonarios, sino de las instituciones democráticas.
El jefe del Ejecutivo aclaró que no plantea destruir los servidores de Meta ni quemar la sede de X, sino limitar la capacidad de automejora de estas tecnologías, establecer una supervisión estricta por terceros y exigir informes completos sobre cualquier incidente. También defendió ralentizar su desarrollo hasta garantizar que sea seguro y beneficie a la ciudadanía.
Sánchez reclamó leyes, controles y sanciones eficaces, así como una actuación coordinada de todos los países. En ese contexto, pidió la colaboración de universidades como Harvard y animó a sus estudiantes a participar en esta lucha sin dejarse convencer por el dinero o las promesas de prosperidad universal de las empresas tecnológicas.
La intervención, de alcance nacional e internacional, también se sigue desde Zamora por el impacto que la regulación de las redes sociales y la inteligencia artificial puede tener en la vida cotidiana, la economía y el debate público.
Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.