Pantallas en la infancia: menos debate de sí o no y más atención a cómo y para qué se usan
Un artículo de Información defiende analizar cómo y para qué se usan las pantallas, no solo cuánto tiempo, y repasa datos y leyes sobre menores y redes.
Un artículo de opinión publicado en Información plantea que el debate sobre el uso de pantallas por niños y adolescentes no debería reducirse a elegir entre permitirlas o prohibirlas. Según el autor, las pantallas no son buenas o malas por sí mismas: importan la finalidad del uso, el tiempo dedicado, el contenido, la edad del menor y el lugar que ocupan en su vida, así como lo que dejan de hacer por mantenerlas.
El texto cita el estudio «Infancia, adolescencia y bienestar digital», impulsado por Red.es junto con UNICEF España y la Universidad de Santiago de Compostela. Según sus datos, el 93% del alumnado participante está registrado en al menos una red social y el 76% utiliza tres o más. La edad media de acceso al teléfono móvil se sitúa en torno a los 11 años, y un 9% usa las redes sociales más de cinco horas diarias entre semana, porcentaje que sube al 20% los fines de semana.
El artículo subraya que muchas aplicaciones están diseñadas para retener la atención, con recomendaciones, notificaciones, reproducción automática y desplazamiento infinito, por lo que pedir autocontrol a los menores resulta poco realista. Menciona también que comunidades autónomas, entre ellas la Comunitat Valenciana, han restringido o prohibido el uso personal del móvil en las aulas, sin que ello implique eliminar la tecnología con fines pedagógicos, en línea con lo que plantea la UNESCO en su informe de 2023.
En el plano legislativo, el autor recuerda que el Gobierno presentó en marzo de 2025 un proyecto de ley orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales, que fija en 16 años la edad mínima para registrarse en redes sociales. La iniciativa sigue en tramitación parlamentaria y no está aprobada. Además, la Comisión Europea presentó en septiembre de 2026 la propuesta EU Kids Act, que plantea impedir que los menores de 15 años tengan cuentas autónomas en redes sociales.
Para el autor, las leyes y las restricciones escolares no bastan por sí solas. Propone que las familias conozcan las aplicaciones que usan sus hijos, revisen juntos las opciones de privacidad, establezcan límites adecuados a la edad y mantengan conversaciones frecuentes sobre lo que ocurre en internet. En el colegio, sugiere enseñar competencia digital, pensamiento crítico y también a desconectar. El texto concluye con una pregunta dirigida a las familias: si además de limitar el tiempo de pantalla se preocupan por los contenidos, las aplicaciones y lo que sus hijos dejan de hacer mientras están conectados.
Información elaborada a partir de Información.