Un equipo de la Fundación Pasqual Maragall prepara un ensayo en humanos contra las células envejecidas del cerebro
Un equipo de la Fundación Pasqual Maragall, presentado en un congreso en la Universidad de Alicante, prepara un ensayo en humanos contra las células envejecidas
La Fundación Pasqual Maragall prevé iniciar en 2027 un primer ensayo clínico en personas con fármacos que actúan sobre las llamadas células «zombi», células senescentes que se acumulan en el cerebro con la edad y favorecen el deterioro de los tejidos. El investigador Salvador Masip y su equipo ya han logrado reducir su acumulación en ratones mediante un tratamiento farmacológico y preservar su memoria, pero necesitan financiación para llevar la propuesta a personas.
Los experimentos con ratones utilizaron inhibidores de la beta-TK, fármacos empleados en otros ámbitos, como el cáncer. Para evaluar la memoria espacial, los investigadores usaron el laberinto de Barnes: tras entrenar a los animales de jóvenes y dejarlos envejecer, los ratones tratados recordaban mejor dónde estaba el refugio y se dirigían hacia él con más precisión, mientras que los del grupo de control necesitaban probar varios agujeros. El análisis de sus cerebros confirmó también una menor presencia de células senescentes en los animales tratados.
Según explica Masip, su laboratorio ya ha diseñado de forma preliminar un pequeño ensayo clínico con uno de los medicamentos más prometedores por su perfil de seguridad. Subraya que estos tratamientos deben tener efectos secundarios mínimos, ya que podrían administrarse a personas sin síntomas o en fases iniciales del deterioro cognitivo.
El equipo investiga además otras estrategias para eliminar las células envejecidas ya acumuladas, como nanopartículas dirigidas mediante anticuerpos y células CAR-T reprogramadas para destruirlas. Son líneas todavía experimentales. Masip se muestra optimista y considera que en la próxima década podrían llegar los primeros fármacos de este tipo para enfermedades como el alzhéimer, aunque pide cautela ante las ofertas comerciales de rejuvenecimiento sin respaldo científico suficiente. «Encontraremos sin duda fármacos antienvejecimiento, pero aún no los tenemos», advierte.
El científico también alertó de que, si estos tratamientos llegan primero a los países y sectores con más recursos, podría crearse una humanidad «a dos velocidades». Las investigaciones buscan, según explica, ampliar el healthspan, es decir, el periodo de vida con autonomía y capacidades físicas y cognitivas, más que alargar la duración total de la vida.
La noticia se presentó en un congreso de enfermedades neurodegenerativas celebrado en la Universidad de Alicante, lo que la vincula con la provincia. Para los lectores de Alicantet, es un avance de investigación que se hace en el entorno académico y científico de la provincia, aunque todavía sin aplicación clínica inmediata.
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