Un informe de la alicantina Golden Owl documenta bulos sobre el accidente ferroviario de Urda en plena campaña electoral
La alicantina Golden Owl documenta bulos sobre el accidente de Urda y redes que los amplificaron antes de las elecciones generales.
La empresa alicantina Golden Owl ha publicado un informe sobre injerencias detectadas en Internet antes de las elecciones generales del 29 de noviembre, en el que sostiene que redes de páginas web organizadas utilizaron el accidente ferroviario de Urda, ocurrido el 28 de octubre, para lanzar mensajes de miedo y desconfianza hacia las instituciones públicas españolas.
Según la investigación, unos 36 minutos después del accidente ya se había activado «una narrativa de sabotaje, amplificada desde Argentina hasta España». El documento recoge acusaciones de sabotaje atribuidas falsamente a cuentas oficiales ferroviarias y de medios de comunicación, así como el uso indebido del nombre de presidentes de gobierno para amplificar un mensaje de caos. En concreto, la firma documentó 364 publicaciones de 272 autores en un plazo de 48 horas.
Uno de los casos señalados es una cita falsa atribuida a Benjamin Netanyahu, que se reutilizó en menos de ocho horas para insinuar la implicación de Israel. Una cuenta de la red social X, que la propia compañía sitúa en Argentina, generó 606.711 visualizaciones, mientras que cuentas en inglés y canales prorrusos amplificaron aún más la narrativa. Esa atribución ya había sido desmentida por medios como Efe Verifica, Newtral y Maldita el 29 de octubre.
El informe describe la cronología de los mensajes difundidos tras el accidente: a las 08:28 horas, unos minutos después del primer aviso de Renfe, un usuario con 1.507 seguidores habló de «sabotaje ultraderechista», y en las horas siguientes la acusación fue variando hacia supuestas implicaciones rusas, israelíes o marroquíes. Según la firma, la atribución ya estaba decidida antes de que los investigadores llegaran al lugar del siniestro.
Golden Owl también señala otros dos puntos del estudio: la creación de una red de páginas en Rusia por parte de un ciudadano español buscado por la Policía Nacional y la proliferación de portales con origen en Vietnam que difunden mensajes de caos, todos escritos y difundidos en castellano. La empresa concluye que se trata de una operación con división del trabajo que no responde a un único controlador y que no atribuye a ningún Estado.
Por otra parte, la compañía no considera que se haya comprometido la infraestructura electoral española ni que las actividades documentadas hayan determinado el comportamiento de los votantes, aunque advierte de la existencia de un ecosistema resiliente de actores y narrativas preparado para explotar vulnerabilidades antes, durante y después de la votación. El informe no tiene una vinculación local con Alicantet más allá de tratarse de una empresa con sede en la capital alicantina.
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