Ciutat Vella estrena nueve puntos móviles de reciclaje para frenar el abandono de basura en la calle
Nueve puntos móviles de reciclaje en Ciutat Vella desde el 2 de noviembre para facilitar la recogida selectiva y reducir la basura en la calle.
El casco antiguo de Barcelona estrena desde este lunes 2 de noviembre un servicio de nueve puntos de reciclaje móviles para facilitar la recogida selectiva en Ciutat Vella y reducir el número de bolsas de basura que los vecinos dejan en la calle. La medida forma parte del plan de mejora de la limpieza y la recogida selectiva en los barrios del Gòtic, Sant Pere, Santa Caterina y la Ribera, y estaba prevista desde hace unos meses.
Los vehículos harán parada, mañana y tarde, en nueve puntos del distrito, con personal que informará a los ciudadanos sobre cómo separar correctamente los residuos. Allí se podrá depositar papel, cartón, vidrio y envases. El teniente de alcalde Albert Batlle ha advertido de que, de manera "excepcional", también se permitirá dejar las fracciones 'resto' y orgánica a quienes, por edad, movilidad reducida u otras circunstancias, tengan dificultades para hacerlo en el horario habitual vespertino, entre las 20 y las 22 horas.
Batlle ha señalado que la limpieza es la tercera preocupación en el distrito, tras la inseguridad y el acceso a la vivienda, y ha defendido que el objetivo es mejorar la convivencia y la calidad de vida de los vecinos. El consistorio ha preparado además hojas informativas en siete idiomas. Por su parte, el director del servicio de limpieza y recogida de residuos, Carlos Vázquez, ha reconocido que en el Gòtic faltan puntos de recogida selectiva y ha calificado de "muy exigente" el horario actual para depositar las fracciones 'resto' y orgánica.
Según los datos aportados, en Ciutat Vella el porcentaje de recogida selectiva apenas llega al 20%, mientras que en otras zonas de la ciudad se duplica. El Ayuntamiento reconoce que el sistema exige un cambio de hábitos por parte de la ciudadanía y ha hecho un llamamiento a vecinos y visitantes para que mejoren los estándares de civismo.
La segunda fase del plan incluye 42 proyectos y 130 acciones puntuales surgidos de reuniones con vecinos y de los llamados "paseos conjuntos" por los puntos negros del distrito. Entre las mejoras en marcha figuran la limpieza mecánica de calles, la limpieza diaria de los puntos críticos de orina con alta presión y la limpieza más frecuente de los contenedores. Además, cada barrio tendrá un único día fijo para la recogida de muebles: lunes en la Barceloneta, miércoles en el Gòtic, jueves en el Raval y viernes en Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera.
La primera fase surgió de una prueba piloto de un año, cuyos resultados se dieron a conocer en mayo y que, según el Ayuntamiento, redujo el abandono de basura en las calles un 42% de media. Las medidas incluyeron informadores y etiquetas disuasorias, con multas de 600 euros por abandonar residuos fuera de horario o lugares permitidos, de hasta 1.500 euros por orinar en el espacio público y de hasta 600 euros por grafitis sin permiso.
Información elaborada a partir de El Periódico (Barcelona).