Un dispositivo de más de 700 agentes evita nuevos disturbios de Blocus en el centro de Barcelona
Más de 700 agentes blindan el centro de Barcelona y evitan nuevos disturbios de Blocus; hay identificaciones, detenciones y una cuarta detención vinculada a los
Un dispositivo policial «de máximos», con más de 700 agentes de los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana, ha permitido blindar el centro de Barcelona y evitar que se repitieran los actos vandálicos y los saqueos de la semana pasada durante una protesta convocada por el colectivo Blocus. Los convocantes anunciaron tres citas distintas: una en el Arc de Triomf a las 17 horas, otra en la plaza Catalunya y una tercera a las 20 horas en el Passeig de Gràcia. Ninguna reunió a un grupo importante de personas, a diferencia de la semana pasada, cuando más de 500 jóvenes se concentraron en un único punto y empezaron los disturbios.
La estrategia comenzó lejos del centro. Los Mossos instalaron controles en el transporte público, sobre todo en estaciones de tren del área metropolitana y de barrios de la periferia, para vigilar a los jóvenes que se dirigían al centro, ya que en las más de 400 identificaciones de la semana anterior se constató que muchos procedían del extrarradio. Una segunda línea de controles se situó en las estaciones cercanas al centro y en la de Sants. Además, se cerraron dos salidas de la plaza Catalunya para canalizar a los usuarios del metro y de Renfe, y se identificó a personas en calles próximas como Pelayo, Portal de l'Àngel o Fontanella, así como en el Arc de Triomf. Un centenar de patrullas de paisano detectaban grupos de jóvenes, les pedían la documentación, les hacían vaciar los bolsillos y comprobaban si tenían antecedentes o una orden de busca y captura.
Durante las primeras cuatro horas del dispositivo se identificó a unas 1.100 personas y se levantaron 63 actas administrativas por objetos que pueden usarse en altercados, como pasamontañas, tapabocas, guantes, tijeras o cúters. Al final de la jornada se practicaron una docena de detenciones, que, según fuentes policiales, no estaban vinculadas directamente con Blocus. Ese mismo sábado, los Mossos detuvieron en Cabrera d'Anoia a un hombre de 21 años acusado de administrar un canal de Blocus que incitó a los disturbios y saqueos de la convocatoria del 24 de octubre. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, afirmó que «no habrá impunidad» y que se actuará «con firmeza» para que todos los responsables respondan ante la justicia. Es la cuarta detención de un vinculado a los instigadores de los canales de Blocus en Catalunya.
Muchos comercios cercanos a la plaza Catalunya permanecían cerrados o con los escaparates protegidos con tableros de madera, y en el Portal de l'Àngel había mucha seguridad privada. Algunas tiendas explicaron que mantendrán estas protecciones hasta después de la huelga general del 11 de noviembre. El alcalde, Jaume Collboni, aseguró que el dispositivo duraría horas porque no se puede «bajar la guardia», y remarcó que en Barcelona «ni se tolera ni se tolerará la violencia».
Blocus había anunciado también convocatorias en media docena de localidades catalanas, como Lleida, Badalona, Terrassa, Salt o Gavà. Pese al despliegue policial y al cierre de algunas tiendas en ejes comerciales importantes, apenas acudió gente a esas citas. Los agentes realizaron una docena de identificaciones, sobre todo de menores, y no hubo incidentes destacables salvo la detención en Figueres de una persona por quemar un contenedor de papel, sin más daños. Los Mossos siguieron las convocatorias en tiempo real desde un centro de mando en la sede de Egara.
Información elaborada a partir de El Periódico (Barcelona).