Los Mossos evitan nuevos disturbios en Barcelona con más de mil identificaciones y cierre de canales de Telegram
Los Mossos frenan una nueva convocatoria de disturbios en Barcelona con más de mil identificaciones y el cierre de canales de Telegram.
Los Mossos d'Esquadra lograron impedir que se repitieran en Barcelona los disturbios y saqueos de comercios de la semana anterior, durante la convocatoria del sábado por la tarde. Según fuentes policiales consultadas por EL PERIÓDICO, el objetivo era evitar que la ciudad entrara en una dinámica de convocatorias de Blocus similar a la que se vive en Francia, donde este 31 de octubre se ha saldado con otro grave episodio de violencia callejera.
El dispositivo desplegado en el centro, con especial presencia en plaza de Catalunya, ha sido uno de los más importantes de los últimos años e incluyó un punto de detenciones sobre el terreno, una medida extraordinaria que no se tomaba desde las celebraciones del Barça de Pep Guardiola, hace 15 años. Centenares de agentes de paisano se mezclaron con los turistas y decenas de unidades antidisturbios realizaron controles en las bocas de metro para disuadir a jóvenes procedentes de la corona metropolitana. En total se hicieron más de mil identificaciones, casi todas de adolescentes vestidos de negro, y apenas hubo detenidos.
Según los mandos responsables del dispositivo, un papel clave lo tuvo el trabajo de la Comissaria General de Informació, que en los días previos pidió al Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) el cierre de cuatro canales de Telegram que animaban a venir a Barcelona para generar disturbios. Además, se logró detener a algunos responsables de esos grupos. Un mando subrayó que anunciar las detenciones sirvió de aviso para el resto y que el cierre de los canales impidió la comunicación entre los convocados antes de la jornada.
Las fuentes policiales advierten de que, si el despliegue y el trabajo de inteligencia no hubieran bastado, el mensaje habría sido que los Mossos no pueden frenar a los agitadores, en un momento en que se acercan una huelga general y unas elecciones al Congreso de los Diputados.
Los Mossos siguen analizando lo ocurrido hace una semana, cuando, según las mismas fuentes, se vio un fenómeno nuevo: jóvenes de segunda generación manipulados con tácticas de desinformación por alguien desconocido, posiblemente oculto en el extranjero. La combinación de ese sentimiento de desarraigo con la violencia podría repetirse, aunque, a diferencia de Francia, de momento la situación en Barcelona no se ha descontrolado.
Información elaborada a partir de El Periódico (Barcelona).