Cómo saber si tu router necesita reiniciarse y cómo hacerlo bien
Señales de que tu router necesita reiniciarse: cortes, velocidad baja, luces en naranja o rojo y cómo reiniciarlo correctamente.
Deia publica una guía práctica para detectar cuándo el router de casa necesita un reinicio. Según explica, el router es esencialmente un ordenador especializado que funciona de forma ininterrumpida, y con el paso de las semanas se acumulan procesos de enrutamiento, asignaciones de direcciones IP y tablas de traducción de direcciones de red que degradan el estado de su memoria RAM.
El síntoma más claro, según el artículo, son los cortes continuos durante la navegación: la red Wi-Fi aparece conectada y con la señal al máximo, pero las webs se quedan procesando, los vídeos cargan en calidad muy baja o los mensajes de chat tardan unos segundos en enviarse. Esto suele indicar que la tabla de conexiones internas se ha saturado y el aparato descarta paquetes de información.
Otro indicio es una velocidad muy inferior a la contratada en un test de velocidad. El texto señala que esto ocurre con frecuencia en hogares con muchos dispositivos conectados a la vez, cuando el procesador del router no puede repartir el tráfico de forma eficiente. Reiniciarlo permite reorganizar redes y frecuencias, expulsar conexiones colgadas y recuperar velocidad.
Las luces del aparato también avisan de fallos. Si el indicador de Internet, el icono del planeta Tierra o el símbolo de la red Wi-Fi pasa de verde a naranja o rojo, o parpadea de forma errática, el router está pidiendo un respiro. Asimismo, un chasis excesivamente caliente puede indicar que los microprocesadores reducen su rendimiento para no sobrecalentarse.
Para reiniciarlo correctamente, el artículo recomienda no limitarse a pulsar el botón de apagado. Lo aconsejable es desenchufar el cable de corriente y esperar entre veinte y treinta segundos, tiempo necesario para que los condensadores se descarguen y la memoria RAM se vacíe por completo. Después, conviene dejar que complete el arranque durante dos o tres minutos, hasta que las luces se estabilicen en su color habitual.
Información elaborada a partir de Deia.